30 may. 2008

Best seller

Confieso que tres veces he sido víctima de los best seller.

El primer "número uno de ventas" que sufrí fue "El código da Vinci" de Dan Brown, todavía no me explico como pude acabar su lectura. Desde el segundo capítulo fue una verdadera tortura, aunque el desenlace final, digno de un cuento de hadas, me entusiasmó por eso , por ser el final

La segunda vez que piqué fue con "La sombra del viento" de Ruiz Zafón. En principio parecía una historia interesante y original alrededor de los libros y los libreros, pero durante todo su desarrollo se convierte en literatura de la demagogia, (entendiendo como tal, la práctica literaria que consistente en ganarse, con la simplicidad, el favor del lector popular). Tanto es así que me dio la impresión de que el autor no había realizado ni siquiera una lectura final a su obra antes de enviarla a la imprenta, ¿cómo si no se explica que moviéndose la trama en el mundillo de los libros, un personaje diga de otro que "por leer tantos libros se le ha secado el cerebro como le pasó a Sancho Panza"?.
Por si acaso recomiendo encarecidamente no acercarse a menos de diez metros de la actual entrega del mismo autor "El juego del Ángel"

La tercera vez, y espero que la última, ha sido con el que posiblemente será el número uno de la feria de Madrid que empieza hoy, me refiero a "Un mundo sin fin" de Kenn Follet. Lo compré hace unos meses engañado porque decían que era la continuación de los "Pilares de la tierra" que cuando lo leí me gustó. Pienso que una nueva lectura de "los pilares" me haría cambiar de opinión.
Empecé a leerlo hace un mes, y al llegar a la página 38 me dije "SOS esto no hay quien lo aguante", vuelvo a toparme con la "literatura demagógica". Lo comenté con mi cuñada Carmina, quien había leído la obra, y me dijo que si, que al principio la narración es demasiado simple pero que más adelante la cosa cambia, bueno quizás vuelva a intentarlo. Ya os contaré

El síndrome de Diógenes

De un tiempo a esta parte, aparece periódicamente en los programas de Madrid o España Directo, en TV, un nuevo caso de un anciano que acumula basura en su casa.... A esta manía le llaman Síndrome de Diógenes.
No me parece ni lógico ni justo.
Los Femsistas de antaño leíamos el Boletín Informativo, que ¿mensualmente? se editaba y repartía. A parte de informar sobre novedades, la revista tenía una serie de secciones fijas, Club Deportivo, Escuela de Aprendices... y una de opinión titulada Diógenes el Cínico, no me la perdía, creo que el autor se llamaba Tomás Gil. El motivo de rememorar esta sección no es el autor, aunque seguramente se lo merecía, sino el dibujo de presentación de la sección. Diógenes sentado a la entrada de su vivienda, un barril.
Entonces se contaba que el rey de la ciudad donde vivía, quiso recompensar a Diógenes por su ingenio. Envió a un representante para preguntarle que qué deseaba obtener como premio a sus virtudes, Diógenes contestó que su único deseo era que el tal emisario se retirara de delante porque le hacía sombra impidiéndole tomar el sol.
El desprecio a las posesiones y su vivienda ,un barril, no encajan con las personas que acumulan cosas aunque sean basura.
Cínico no tenía entonces el significado actual, pero esto y más lo encontrareis en la página:
http://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3genes_de_Sinope

26 may. 2008

Inventos

Desde la primaria sabemos que España es la cuna de grandes inventores, entonces leíamos, en la enciclopedia Álvarez que el autogiro, precursor de los helicópteros, lo había inventado Juan de la Cierva, y que el primer submarino (1887) fue obra de Isaac Peral.
El submarino de Peral había tenido dos precursores (entre 1857 y 1868) en los Actinios I y II de Monturiol, aunque ambos fracasaron.
En mi primera época profesional en FEMSA, Ruiz Hizky (nunca sé si lo escribo bien), uno de los más queridos de mis maestros, que era un entusiasta de Torres Quevedo(1852-1936), consiguió que yo también fuera un fan del padre de la primera máquina (mecánica) jugadora de ajedrez, también de calculadoras, solucionó grandes problemas de los dirigibles, número uno mundial en diseño y construcción de transbordadores (su gran obra El Transbordador sobre las cataratas de Niágara).
Pero no es mi intención traer a colación a los grandes, ni siquiera a los medianos, los españoles inventores del bolígrafo, del chupachú, de la fregona, del taco de plástico para sujetar enseres a la pared....

Comentaré un invento mucho más modesto, pero no menos interesante.
Hace unos días en una emisora de radio entrevistaban a unos jóvenes, creo que cantantes, y uno de ellos se declaró nieto de un churrero y dijo que a su abuelo se le debe el invento de cortar las porras al bies, es decir sesgadas para dar sensación de mayor tamaño.
Si lo hubiera patentado se habría forrado con las cuotas de derecho de autor que los charcuteros se habrían visto obligados a pagar.

Y no sólo los cortadores de ibéricos, también el cocinero de la Cañada, restaurante de Guardamar del Segura, hubiera debido pasar por la caja de la sociedad de autores.
En La Cañada teníamos y deben tener todavía concertada la comida diaria para los currantes de la fábrica de baterías. Las rajas de pescadilla a la Romana que presentan a la mesa en esta cantina tienen una longitud considerable, un aspecto apetitoso, pero la decepción que siente el sufrido comensal, cuando las manipula con cuchillo y tenedor, es enorme al comprobar que la mayor parte de la porción es mera raspa central. En realidad el animalito vasallo de Poseidón es un pezqueñín con un diámetro de cuerpo muy pequeño, el corte sesgado es un verdadero engaño

22 may. 2008

Novelas con base histórica

Hecho un vistazo a mis libros y observo que un buen porcentaje de los mismos son de este tipo, desde muy joven me interesaron estas lecturas, quizás porque a la edad de diez años cayeron en mis manos las novelas:
Los siete infantes de Lara, donde Mudarra hijo de Gonzalo Gustios y de la hermana de Almanzor. A pesar de ser hijo bastardo, recibe la comanda de vengar a sus hermanastros, los siete infantes de Lara, decapitados por don Rodrigo de Lara ....
La campana de Huesca. El rey de Aragón Rodrigo II el Monje le dijo a su secretario: estoy construyendo una campana que desde Huesca sonará en el mundo entero. Ante la incredulidad del vasallo, el rey le mostró en los sótanos del castillo doce cabezas de nobles colocadas dando forma a una campana. Preguntó el monarca si le faltaba algo al instrumento, contestó el funcionario que el badajo. "Ese será tu cabeza". Ramiro fue un obispo al que los nobles le nombraron rey suponiendo que sería fácil de manejar...........
En otras novelas cuyo título se pierde en mi memoria, sus acciones ocurrían en la Roma de los Borgia, o en las tierras de nadie entre los reinos cristianos y musulmanes.

Repasando lo escrito me doy cuenta de que dentro de lo que llamamos la novela histórica mis preferencias apuntan a la época medieval. Pues bien quiero recomendar un título de dicha época:
El puente de Alcántara (Frank Baer)
Al final del siglo X, a través de las correrías de tres personajes: un poeta árabe, un médico judío y un escudero cristiano, el autor muestra como vivían entonces, los artesanos, los soldados, las familias, los sabios, la nobleza, los reyes...., como se guerreaba no estaba claro que los contendientes fueran cristianos contra musulmanes, los ejércitos se componían de una mezcolanza de ambos cultos cuyos miembros se motivaban por la soldada, en su mayoría eran mercenarios. A algunos no les gustará la desmitificación del Cid.
Llama la atención la convivencia en las ciudades, la gran dosis de tolerancia de las tres religiones entre si.
El libro está muy documentado, en el prólogo Baer explica el método empleado para conseguir tal cantidad de datos.
En fin creo que es una joya, que por cierto la tengo prestada y no recuerdo a quien. Querido amigo, si eres tu el afortunado prestatario, disfruta con su lectura y después devuélveme el libro.

21 may. 2008

¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios?

Éste es un interesante artículo publicado en las páginas centrales de EL PAÍS el 20 de Mayo de 2008.

Se afirma que la inmensa mayoría de la humanidad cree en Dios y que, estadísticamente, los que no creemos somos unos bichos raros. Si la demostración de la existencia de Dios se basara en la estadística, la cosa estaría muy clara, pero no es así, tanto unos como otros estamos divididos por la pregunta ¿Cómo pueden ellos creer / no creer? (táchese lo que no corresponda).

Creo que desde el punto de vista del ateo, esa pregunta está mal realizada. La existencia de Dios o la negación de la misma, siempre nos llevará a encrucijadas insalvables. Si yo tuviera que discutir el problema con un creyente, (cosa que no me apetece demasiado), me limitaría a rebatir los argumentos que me diera sobre la existencia de su Dios particular. Me explico, creo que por reducción a lo absurdo, es fácil desmantelar toda la estructura que sostiene a las religiones, sobre todo a las que mejor conozco "el cristianismo y derivados". Pensando en esto no puedo olvidarme de una de las frases atribuídas a Epicuro ( 341 adC, 270 adC):

Si Dios es perfecto, Él está siempre en paz y no puede enojarse o molestarse con nadie o por nada, porque el disgustarse sólo es propiedad de un ser imperfecto. De igual manera, si Dios es perfecto, Él no necesita ni desea nada de nadie, ya que si Él necesitase o desease algo, no sería Dios sino un ser infeliz e imperfecto.

De esta manera tan sencilla, el filósofo griego, desmonta la idea de un Dios vengador, de un Dios al que haya que adorar etc...

En teoría la creencia en Dios no produce problemas, lo malo se encuentra en el aprovechamiento que de esta creencia hacen las religiones. Ahí está la Historia para confirmarlo

Volviendo al artículo del periódico, se informa en el mismo de que una fundación privada subvenciona con 2,5 millones de euros a un grupo de la Universidad de Oxford, para que investigue durante tres años, "cómo las estructuras de la mente humana determinan la expresión religiosa". No es un asunto nuevo para la investigación, pero ahora hay más herramientas y desde nuevas perspectivas. A sociólogos, antropólogos y filósofos se unirán en el estudio del fenómeno religioso, biólogos, paleoantropólogos, psicólogos y neurocientíficos.

Habrá que estar atentos a las conclusiones finales.

13 may. 2008

El Mundo, de Juan José Millás



Premio Planeta de Novela 2007.


Lo recomiendo. Es una autobiografía novelada.


He disfrutado mucho con su lectura. En los pasajes de su niñez, su barrio que hoy es Prosperidad, es clavado al San Pascual de la misma época. Mi barrio.

No vamos a descubrir la maestría de Millás con el idioma, así sólo adelantaré que las meditaciones que se hace de niño, me recuerdan, alguna de las que yo me hacía a los seis años.


El niño Juanjo, se maravillaba de lo bien que se habían acoplado las palabras con las cosas a las que representan. Le decía a su madre que todo era perfecto, que una casa no podía llamarse de otra forma que casa, y así con todas. En su idea, al principio, existieron por un lado las palabras y por otro las cosas y seres vivos etc, y de pronto se acoplaron unas con las otras, pero perfectamente, sin ningún error. La prueba era que cuando el decía, por ejemplo, gato, en su mente aparecía este animal y no otro o cualquier otra cosa. Lo que restaba un poco la perfección era que si decías "ga" no aparecía en tu mente medio gato. Su madre se preocupaba mucho ante estos razonamientos y pensaba que no estaba bien de la cabeza.

A los seis años yo me maravillaba cuando veía a mi madre pagar en la compra diaria. El Sr. Miguel el tendero, le daba el cuarto kilo de azúcar, mi madre entregaba un billetito, no recuerdo de cuanto pero de muy poco, y el Sr. Miguel le volvía a dar dinero a mi madre. Yo pensaba que el Sr. Miguel era una muy buena persona, mi madre daba dinero, y él nos daba azúcar y dinero. No podía explicarme el mecanismo del cambio.

Bueno no cuento más. ¡Descubridlo por vosotros mismos!

11 may. 2008

Mi maestro

En todos estos años he tenido una gran cantidad de maestros y profesores, si alguien me preguntara a cual de ellos recuerdo con especial cariño, no dudaría en contestar que a Don Rafael Astudillo.
Desde el 1950 hasta mi ingreso en FEMSA en 1958, estudié en el Grupo Escolar Calvo Sotelo del barrio marginal de San Pascual donde vivíamos. Más tarde se dieron cuenta que existía otro colegio con el mismo nombre y el mio pasó a llamarse Carlos V.
De estos casi nueve años, en más de la mitad última mi maestro fue Don Rafael.

Era un hombre con pleno conocimiento de su oficio, serio, en sus clases se trabajaba con disciplina pero sin temor, sus enseñanzas superaban con mucho los programas establecidos en la enseñanza primaria de entonces.

"Un Botón". Pensad en la época, plena dictadura. En la enciclopedia Álvarez, los dibujos anatómicos de la pareja humana carecían de genitales, pues bien, tendríamos entonces unos doce años, cuando una tarde empezó su clase con la frase: Ya sois mayorcitos, supongo que todos sabéis que a los niños nos los trae la cigüeña........La lección fue sobre la reproducción, empezando, por supuesto, desde la concepción.
"Otro Botón". La mayoría de los chicos del barrio estábamos destinados, al acabar el periodo escolar, a colocarnos donde buenamente se pudiera para poder contribuir al sostenimiento de la familia. Seguir estudiando era una quimera, pero esto no fue impedimento para que en el último curso Don Rafael se empeñara en prepararnos para hacer el Ingreso del Bachillerato. Gracias a esto Eugenio García Bravo y yo, pudimos realizar con éxito las pruebas de ingreso en la Escuela de FEMSA.
Durante los dos primeros años de FEMSA, Eugenio y yo hicimos alguna visita a Don Rafael. No se decir el motivo por el cual dejamos de hacerlo, seguramente fue porque cuando llegábamos a la clase, los alumnos se alborotaban.
Debió de haber pasado unos veinte años, cuando un colega de fábrica vino a verme. Me dijo que sus hijos asistían al colegio municipal del barrio de la Concepción, él era miembro del APA. En la última reunión uno de los profesores le preguntó si yo seguía en FEMSA, era Don Rafael, al que habían trasladado de colegio. Le dije que presentara a Don Rafael mis saludos cuando le viera. Me sentí culpable por no haber ido alguna vez a saludarle, y me prometí hacerlo cuanto antes.

Pero pasó algún tiempo sin cumplir la promesa. Me disculpaba diciéndome que me era difícil ya que el horario de trabajo interfería con el del colegio.
Al fin un día se presentó la ocasión. Tuvimos una regulación de empleo. Aquella mañana no se trabajaba. Me fui al colegio, llegué hasta la verja, los niños estaban en el recreo, me quedé mirándolos y se acercó un profesor muy joven que amablemente me preguntó si quería algo. Al decirle que visitar a Don Rafael, me dijo que ya no estaba en el colegio, que hacía unos meses que se había jubilado, pero que si necesitaba algo podía contar con él.
Le dije que no, que yo era un antiguo alumno de Don Rafael y tan sólo quería saludarle.
Me preguntó que de qué época estaba hablando, recuerdo su cara de asombro cuando le dije que hacía cerca de 25 años.Empezamos a hablar de mi Maestro y comprobé que el joven le tenía admiración.
Nos despedimos con un apretón de manos a través de la verja. Me sonó bien su comentario final: Mirando hacia los peques que seguían jugando dijo:
¡OJALÁ QUE DENTRO DE 25 AÑOS ALGUNO DE ÉSTOS VENGA PREGUNTANDO POR MI!


.

7 may. 2008

Calculadoras HP

Ahora en cada puesto de trabajo, mesa, de toda oficina se encuentra un ordenador personal, normalmente conectado en red etc...
En tiempos no tan lejanos esto no fue así. Nos apañábamos con el correo interno y externo en papel etc, para cálculos nos apañábamos con los dedos......
Cuando aparecieron las calculadoras de mano ni siquiera se consideraban como una herramienta que la Empresa tuviera obligación de dotar a los empleados.
Las primeras calculadoras científicas HP21, y las de gama superior con 49 pasos de programa nos maravillaban al verlas funcionar en las manos de los afortunado poseedores de las mismas, pero conociendo su precio sin esperanzas de tener una a nuestro servicio.
Creo recordar que HP sacó una oferta tentadora, si se compraba un número suficiente de ellas se obtenía una sustancial rebaja. Para que la rebaja fuera realmente tentadora se debería de comprar un mínimo de cien calculadoras.
Creo también, que fue el compañero Juan José Morales quien tuvo la feliz idea de iniciar una lista de posibles interesados. Morales buscó colaboradores y enseguida me uní a su equipo.
Cuando empezamos a tantear el "mercado" comprobamos que las dificultades eran insalvables, la mayoría de los posibles clientes opinaba que el precio era caro, y alguien apuntó que si por lo menos se pudiera pagar en doce plazos sería otra cosa.
Sin mucha convicción, entonces se nos ocurrió plantear al director de DEP, el Sr. Catalina, esta posibilidad. Tuvimos la agradable sorpresa de contar con su apoyo.
Nos pusimos manos a la obra y conseguimos, ampliando el campo de operaciones con otros departamentos de la Fábrica, llegar al cupo. La Empresa compró las calculadoras, y nos fue descontando de la nómina su valor en doce plazos mensuales.
Yo opté por la máquina con los 49 pasos de programa, y puedo asegurar que durante mucho tiempo la saqué buen provecho en el trabajo y cuando la jubilé, al conseguir otra, ésta regalada, que se podía programar en BASIC, me dio pena y la seguí usando esporádicamente y cada vez menos hasta que hice un programa que daba como resultado números enteros aleatorios del 1 al 6, es decir un dado, para poder jugarnos el café de máquina tras la comida del mediodía.
En 1992 me trasladé a Fábrica de Guardamar, la máquina se quedó con los compañeros que permanecieron en Madrid dándoles servicio no se hasta cuando.
Pienso que mi máquina tuvo un final feliz, una divertida jubilación dando ese tranquilo ludoservicio, me alegro por ella ya que se que no todas sus compañeras tuvieron tanta suerte, me explico:
La máquina de Francisco Peña desapareció sin dejar huella, ¿objeto de un hurto?, juzgad vosotros mismos. Un día observé que Paco Peña estaba triste, le pregunté si tenía algún problema y me dijo que si, le habían sustraído su máquina.
Le dije que quizás estaba extraviada, y si alguien la encontraba, yo pensé que había sido dentro del recinto de la Fábrica, como estaba registrado el número de serie, la recuperaría.
Me dijo que no, que él era cofrade de la Adoración Nocturna de Nuestra Señora. Todos los años , una noche, celebraban dicha adoración. Durante el evento del presente año, él estaba sentado en uno de los bancos de la iglesia. Cuando fue a comulgar dejó la máquina, con otras pertenencias, en el banco, al volver de comulgar vio que la máquina ya no estaba.
Paco me miró fijamente, quizá pensando que yo me iba a reír, y me dijo. LO SIENTO MÁS AL SABER QUE EL LADRÓN ES UNO DE MIS PROPIOS COMPAÑEROS, UN COFRADE, QUE POR EL VALOR DE LA MÁQUINA.

Nota para Morales: Si esto lees, observarás posibles errores en el cupo, modelo de máquinas etc. Tampoco recuerdo la fecha.Te agradeceré me lo digas para corregir.

Defensa del idioma

He sabido que un amante de la lengua, revisó a fondo el Diccionario de la RAE edición 1992.
Encontró varios errores, y denunció la existencia de algunas definiciones con caracteres machistas, xenófobos, sexistas...Envió el resultado de su investigación a la misma Academia y fue felicitado por el comité correspondiente, le agradecieron su colaboración ya que facilitaba las correcciones en la siguiente emisión.
Destaco de este asunto las malas pasadas que el azar nos juega. Trascribo dos de los errores encontrados:
Correccción por corrección
Errror por error.
Por supuesto que son erratas de imprenta, pero que curioso es que la CORRRECCIÓN tuviera que ser corregida, más lógico es tener que corregir el ERRROR.

Sturmtruppen & Mili en Femsa

En español tropas de asalto. Bonvi es el autor.
Lo he leído, y admirado recientemente, y espero con impaciencia que a mi hijo le devuelvan el segundo tomo para bebérmelo
Os recomiendo la lectura de esta obra maestra del TBO, (me cuesta mucho decir del comic).
Como comentario trascribo un renglón del último párrafo del prólogo del libro editado por Nuevas Fronteras del Arte.
........y junto con Bonvi, no perdamos la esperanza en la llegada de un mundo en el que reine finalmente la paz.

Como encabezamiento he escogido esa viñeta no por casualidad, como sabéis muchos me considero antimilitarista y por supuesto poco amigo de los curas, así que pensad como me caen los capellanes del ejército.

Este artículo lleva dos etiquetas, Libros y Femsa, lo que sigue justifica la segunda.
Hasta para ir a la mili eramos Femsa Gran Familia, por unos servicios que la Empresa prestaba al ejército del aire, se la consideraba militarizada y sus trabajadores, llegado su momento, podían optar por hacer el servicio militar en dicho cuerpo, tan sólo el periodo de dos meses de instrucción y el resto del año, hasta la licencia definitiva, asistiendo a unas charlas, un día a la semana, dadas por un teniente..Había que firmar un compromiso de permanencia en la Compañía de un total de cinco años. ¡Eran otros tiempos!
A la base Aérea de Torrejón de Ardoz, nos fuimos once chavales, casi todos antiguos alumnos de la Escuela . No lo pasamos mal, eramos un grupo compacto al que se incorporaron otros tres reclutas trabajadores del INTA, centro con las mismas prerrogativas que FEMSA.
Durante esos dos meses colaboramos en la defensa de la patria, principalmente en el servicio de limpieza, aunque estosos trabajos deberían ser rotativos, el servicio de limpieza, consistente en despejar de papelitos y colillas los exteriores de la base, y pasar el limpiafondos de la piscina del coronel, necesitaba un total de catorce efectivos. Muchos días el cabo furrier no tenía la lista a punto, le era muy fácil solucionar el descuido con la frase: "Los 14 de Industria, servicio de limpieza"
Nosotros se lo agradecíamos, era un trabajo sencillo, yo particularmente por mi antimilitarismo. Mientras paseabas por la base con una caja de las de galletas bajo el brazo, recogiendo papelitos, no hacías instrucción.

Bueno ahora viene la conexión Iglesia - Ejército.
Llegó un domingo en el que se decía una misa de campaña a la estábamos obligados a asistir todos. Se hizo en los hangares. Allí formamos todas las compañías. En un lateral estábamos los reclutas. Llegado el momento de la comunión, nos dijeron que era la comunión pascual, el capellán invitaba a todos a participar en ella, añadiendo que no era obigatorio pero si conveniente (posiblemente para nuestras almas).
Empezaron a salir a comulgar las filas del extremo opuesto al nuestro, al paso militar, llegaban hasta el altar comulgaban y volvían a su lugar desfilando por detrás de nosotros. Observamos que los que se quedaban sin comulgar eran muy pocos
De los próximos a mi lugar, Gallardo, Luis Moreno y yo decidimos abstenernos. Pero cuando pasaban los comulgantes por detrás de nuestra fila vimos que a cada uno le habían dado un papelito. ¿Sería un justificante?
Moreno me dijo: Oye habrá que ir. Le contesté que yo me quedaba. Parece que se convenció y en efecto de los reclutas sólo quedamos Gallardo, Moreno, Paco González (Peralines), Juan Díaz Gago y yo.
Cuando rompimos filas tras la misa, con bastante acojone, nos apresuramos a leer el papelito que llevaban los comulgantes. Era una estampa en cuyo dorso ponía: "RECUERDO DE MI COMUNIÓN PASCUAL EN LA BASE DE TORREJÓN........"

5 may. 2008

El Librero Ángel Esparza


Hace algunos años, posiblemente fuera sobre el 1974, apareció en la revista Triunfo, o en otra similar, un comentario que si me fío de mi memoria decía algo así:
En la tumba de Miguel Hernández, en el cementerio de Orihuela, he encontrado la siguiente nota de autor anónimo: "Miguel, he venido desde Madrid exclusivamente a visitar tu tumba, no te traigo flores, las flores son para los muertos y tu no lo estás, siempre estarás vivo en mi corazón".
Al comentario lo acompañaba una fotografía de la sepultura, y una nota muy amable hacia el autor anónimo.
Ángel Esparza era el librero de izquierdas por antonomasia, propietario da la librería Miguel Hernández situada en mi calle, Paredes de Nava, el sótano de este establecimiento fue durante algún tiempo almacén desde donde se distribuía el periódico Mundo Obrero. Arriba en la librería encontrabas todo lo que de "progresista" se publicaba, y bajo el mostrador libros prohibidos, y si buscabas alguna referencia que allí no estaba Ángel te la conseguía en pocos días.
Los domingos, la librería se trasladaba en forma de dos puestos al Rastro atendidos por Ángel y su mujer. Por esos puestos pasaba todo el Madrid Progre, Ángel decía que: -gracias a los puestos del Rastro se mantiene la librería, los vecinos deberíais agradecerme que yo haya montado este negocio, y no unos billares, que me darían mejores beneficios-.
Podría contar muchas cosas de las conversaciones mantenidas en las largas tardes en la Librería, pero para no extenderme en demasía me limitaré a comentar lo relacionado con la especie de epitafio reseñado en Triunfo.
No recuerdo si llevé yo el recorte a la Librería o lo tenía allí ya Ángel, el caso es que el visitante anónimo de la tumba de Miguel era el mismo Esparza, quien aprovechó el viaje a Orihuela para encontrarse con la familia de Miguel
Pudo hablar con el hijo. Ángel se dio a conocer como el propietario de la librería que llevaba el nombre de Miguel Hernández. El hijo de Miguel no mostró un gran entusiasmo, y llegó a decir que consultaría con los abogados de la fundación Miguel Hernández por si Ángel debiera estar obligado a pagar algo por la utilización del nombre de su padre.
Aquella tarde estaba Ángel muy raro, eufórico por la nota de la revista y a su vez molesto por la actitud mostrada por el hijo de Miguel Hernández, quizá porque tenía muy idealizado a quien había mamado la cebolla.
De todas formas el asunto de "los royaltys" debió de picarle, pues visitó a Buero Vallejo, quien moraba en el Barrio de la Concepción. Buero era ya muy mayor, pasaron una tarde muy agradable, y cuando se despedían, Ángel comentó, como de pasada, que tenía como emblema del negocio, el dibujo de Miguel Hernández que Buero Vallejo le hizo cuando los dos coincidieron en la misma cárcel franquista, y le pidió permiso para seguir usándolo. Buero contestó que para él era un honor que su dibujo tuviera tan noble utilidad.
El dibujo me ha servido a mi para encabezar este artículo.
Le agrupo con los artículos de Femsa, pues la librería era conocida por muchos femsistas, y la calle Paredes de Nava también.