Hace poco escuché en “A vivir que son dos días” que el recientemente una asociación del ramo del comic, por votación, habían elegido como el mejor álbum español a Paracuellos de Carlos Jiménez. Y por azar este fin de semana cayó en mis manos un capítulo del álbum de título “AUXILIO SOCIAL XI HOMBRECITOS”..
15 mar 2021
Carlos Jiménez y sus fuentes
28 mar 2011
LIBERTAD PROVISIONAL
8 dic 2009
EXCOMUNIÓN
1 dic 2009
TRIPA Y MAL COLOR
23 nov 2009
ADIÓS, adiós
Se había sentido útil en el hogar de su hija menor con su yerno y sus queridísimos nietos. Según le permitían sus fuerzas realizaba algunas labores domésticas, que permitían a su hija salir a trabajar para añadir algún dinero a la economía de la casa. Pero hacía ya cerca de un año que había dejado de hacerlo, hasta ahora se consolaba dicéndose que por lo menos en sus cuidados personales y en el de su propia alcoba era autosuficiente.
El accidente nocturno fue un primer aviso de lo que se le avecinaba. Pasadas algunas semanas empezó a utilizar pañales y fue dándose cuenta que tenía unas pérdidas más peligrosas que las de la orina, me refiero a las de memoria inmediata. Conocía los casos de las mujeres de su quinta que habían empezado así y acabado tristemente con la fatal demencia senil.
26 ago 2009
LA PRIMITIVA
¿Cómo habré cobrado por trabajar? Si con lo bien que lo he pasado trabajando tendría que haber sido al revés, debería haber sido yo el que hubiera tenido que pagar por ejercer esta labor.
De hecho a partir de su entrada en el gremio de los jubilados, empezó a escribir en un Blog y aunque pretendió que esta ventana a su interior mostrara temas de toda diversidad, lo cierto es que la mayor parte de sus escritos trataron de sus vivencias en la compañía en la que trabajó durante cuarenta y seis años.
Ahora, desde hacía algún tiempo, en la mente de El Personaje rondaba una idea obsesiva.
Él no solía jugar a la lotería, con excepción del sorteo de Navidad, pero en aquella ocasión sin saber por qué, relleno el boleto y lo entregó en la administración de su barrio, y casualidad salió premiado con un Bote de varios millones de euros.
Cualquiera pensaría que su feliz vida se coronaba con un buen broche de oro, pero...pensó:
El único pesar que me preocupa a estas alturas de mi vida es ver a mis hijos soportando la carga de las cadenas hipotecarias que les ahogan. Con el dinero de esta primitiva acabaré con todas las hipotecas familiares. Me quedaré con la cantidad suficiente para viajar a Suiza y visitar la clínica que facilita la salida de este mundo a quien ya no le interesa permanecer en él…
Y dicho y hecho…
14 jun 2009
LA HORCA
Como siempre que visitaba al abuelo, tras la cena, tomé un libro al de los escasos que había en el estante y empecé a leer en voz alta:
..estaba en el lugar inapropiado en el momento más inoportuno, la redada policial lo pilló de lleno. Aparentemente con las manos en la masa...
---el juicio fue rápido, el juez tenía prisa y la policía deseba que el caso se cerrara cuanto antes, estaban convencidos de su culpabilidad, no tuvieron escrúpulos en aportar alguna que otra prueba inculpatoria...
..subió al patíbulo sereno, antes de que le colocaran la soga al cuello, le concedieron las últimas palabras. Mirando de frente hacia el lugar donde se encontraban sus familiares gritó su inocencia...
...lo llevaron a enterrar a su pueblo, su hijo menor talló en madera una pequeña réplica de la horca que situó en el lugar más visible del comedor familiar, desde entonces la familia reverenciaba supersticiosamente aquel objeto en recuerdo del ejecutado…
En este punto del relato interrumpí la lectura y dije:
-Abuelo, ¿Cómo es posible que reverenciaran al objeto que representaba el método de sacrificio del ser querido?
-Hijo, ¿De qué te extrañas?, observa a los cristianos, llevan dos milenios reverenciando cruces, y adorando a los innumerables ignus crucis repartidos por todo el mundo. Y ¿no es la cruz el instrumento de sacrificio del que consideran su Dios?
El abuelo se está quedando ciego, pero su claridad mental es envidiable
7 abr 2009
MITOS
Entonces la calle era el lugar de nuestros juegos, y en ella pasábamos todo el tiempo que podíamos, jugando en todo tiempo al fútbol, y a otros juegos según la temporada las bolas, el peón, los rescates, la toña…Pues bien aquel día, seguramente tras el partidillo de balón-pie, un niño algo mayor que yo comentó que una de sus vecinas acababa de parir, el resto de niños no mostraron extrañeza alguna, pero yo dije que no podía ser, que a los niños los traía la cigüeña de París.
Aquel chico que no iba al colegio, que ayudaba a su padre a conseguir el condumio familiar en “la busca”, (al que no conozca este oficio le recomiendo leer la novela del mismo título de Don Pío Baroja perteneciente a la trilogía “La lucha por la vida” seguro que me lo agradecerá) no se burló de mi, seriamente me preguntó.- ¿No has visto nacer nunca a los animales?- ¿no los has visto follar?
Desde muy niño, yo pasaba largas temporadas en casa de mis tíos en Alpedrete, pueblo de la Sierra madrileña de donde era oriunda mi madre. Ya en edad escolar iba los tres meses de vacaciones, y por supuesto había visto parir a una cerda, a una perra y a una vaca no llegué a tiempo, aquel día fui por la mañana con mi primo Jesús a la dehesa comunal a por las vacas para llevarlas al establo y ser ordeñadas, cuando llegamos una de ellas acababa de parir y ya tenía al ternero lamido, mi primo me encargó no moverme de allí y él se fue corriendo para casa volviendo con una carretilla donde subimos al ternero y para casa. Las vacas seguían el camino en el mismo orden de siempre pero la nueva madre pegadita a la carretilla.
Por supuesto que también vi copular a los animales, en aquel momento pasaron por mi mente las escenas de:
El gallo sujetando con su pico contra el suelo la cabeza de la gallina, la montaba y, yo creo que por pudor, con sus alas se cubría sus partes bajas en el momento de subirse sobre la hembra, y en un instante acababa ¿gatillazo?
El cerdo con la gracia que supone tener el pene en forma de sacacorchos, su cópula con el movimientos de mete y saca daba la impresión de que el miembro giraba sobre su eje a derecha al entrar y a izquierdas al salir
A las vacas la llevaban al toro, como el chiste del chavalín que iba tirando con esfuerzo de la vaca y el cura del pueblo le preguntó- ¿Adónde llevas a la vaca?- Contestó – A echársela al toro-, el cura volvió a preguntar con tono de reproche - ¿Y no lo puede hacer tu padre? – No Sr. Cura tiene que ser el toro. Tras este inciso os diré que a la vaca la sujetaban la cabeza contra un burladero, sacaban al semental sujeto de la anilla de su nariz, al llegar a la vaca por detrás se aupaba sobre sus patas y sacaba su verga en forma de zanahoria y atinaba a la primera, también era de los del gatillazo, aun así era mucho mejor que la actual práctica de la inseminación artificial.
Por último los perros. Tarzán el nuestro era un gran golfante, tenía su cola siempre enroscada hacia arriba, y ni siquiera tras alguna pelea de la que salía perdedor, la bajaba para salir corriendo “con el rabo entre las patas”. En años siguientes observé que en el pueblo había bastantes nuevos perros con esta característica, prueba inequívoca de la paternidad de Tarzán. Los perros al terminar su cópula quedan enganchados a la hembra por algunos minutos, el más robusto de la pareja arrastra al otro y los chavales se entretienen tirándoles piedras, allá iba yo en auxilio de Tarzán, un jarro de agua echado en la zona de unión de la pareja acababa con el problema.
-Sí he visto follar a los animales y parir a las hembras- Le dije al chico de mi barrio.
-Bueno, las mujeres y los hombres no son diferentes- Contestó
Se me encendió la luz. Entonces prometí que nunca engañaría a mis hijos.
De acuerdo con mi mujer, cumplí mi promesa. Mis hijos desde siempre supieron que los regalos no los traían los Reyes Magos y que los niños nacían del interior de sus madres. Tampoco adelantamos acontecimientos, esperamos a que ellos tuvieran necesidad de saber.
En cierto momento el mayor de mis hijos le preguntó a mi mujer la manera de formarse el niño dentro de la madre. Mi mujer empezó a hablar del amor que los papás nos teníamos y que por eso el papá ponía una semillita dentro de la mamá…en ese momento el niño dijo - ¡Ah ya!, eso es lo que un niño de mi cole dice que es follar. Y se fue tan tranquilo.
Llegará el día en el que nadie vea la sexualidad como algo sucio que haya que ocultar. La sociedad en general así lo entiende, falta que lo hagan también los censores de siempre.
En cuanto a costumbres míticas no abogo por su eliminación, cada uno actúe según su criterio tan sólo critico la parte de engaño que tienen.
3 nov 2008
EL JUICIO FINAL
El ponente establecía la siguiente escena:
“Imaginemos que el suceso ocurre en este momento.
Los cadáveres de todos los humanos habidos desde los principios de los tiempos resucitan. Se calcula que son cerca de 220.000 millones, los vivos somos unos 6.700 millones. Es decir el 3% del total. Seríamos un pequeño grupo, nos diferenciaríamos de los resucitados, con excepción de los que murieron en el pasado siglo, en que nuestra media de edad sería muy superior a la suya. El orden de la esperanza de vida actual se alcanzó a mediados del pasado siglo.
Es de suponer que el juicio sería por orden de antigüedad. Los actuales vivos nos tendríamos que llenar de paciencia...”
En estos momentos entré en el túnel de O’donnell, perdí la señal me quedé sin saber el final, pero lo oído me ha inspirado las reflexiones siguientes:
Los difuntos ya tuvieron un juicio en el instante siguiente a su muerte con la consecuente sentencia, y creo que firme para toda la eternidad ¿Qué necesidad hay de un segundo juicio?
Bueno quizás el tribunal del primero no fue el supremo y se tenga derecho a una apelación frente a un tribunal superior. Si eso debe ser…
Si esto fuera así los resucitados procedentes del Paraíso no apelarían, sólo lo harían los condenados al infierno, un cálculo optimista daría como resultado una reducción del 50% de juicios.
Pero quizás nos llevaríamos muchas sorpresas, creo que habría muchos condenados del Averno que no querrían cambiar de situación y también habría almas afortunadas en el cielo que preferirían cambiarse al Infierno, recuerdo la frase de, (perdón por mi memoria, no se si de Óscar Wilde o Marc Twain). “Escogería ir al Cielo por el clima, pero al Infierno por la compañía”
11 may 2008
Mi maestro
Desde el 1950 hasta mi ingreso en FEMSA en 1958, estudié en el Grupo Escolar Calvo Sotelo del barrio marginal de San Pascual donde vivíamos. Más tarde se dieron cuenta que existía otro colegio con el mismo nombre y el mio pasó a llamarse Carlos V.
De estos casi nueve años, en más de la mitad última mi maestro fue Don Rafael.
Era un hombre con pleno conocimiento de su oficio, serio, en sus clases se trabajaba con disciplina pero sin temor, sus enseñanzas superaban con mucho los programas establecidos en la enseñanza primaria de entonces.
"Un Botón". Pensad en la época, plena dictadura. En la enciclopedia Álvarez, los dibujos anatómicos de la pareja humana carecían de genitales, pues bien, tendríamos entonces unos doce años, cuando una tarde empezó su clase con la frase: Ya sois mayorcitos, supongo que todos sabéis que a los niños nos los trae la cigüeña........La lección fue sobre la reproducción, empezando, por supuesto, desde la concepción.
"Otro Botón". La mayoría de los chicos del barrio estábamos destinados, al acabar el periodo escolar, a colocarnos donde buenamente se pudiera para poder contribuir al sostenimiento de la familia. Seguir estudiando era una quimera, pero esto no fue impedimento para que en el último curso Don Rafael se empeñara en prepararnos para hacer el Ingreso del Bachillerato. Gracias a esto Eugenio García Bravo y yo, pudimos realizar con éxito las pruebas de ingreso en la Escuela de FEMSA.
Durante los dos primeros años de FEMSA, Eugenio y yo hicimos alguna visita a Don Rafael. No se decir el motivo por el cual dejamos de hacerlo, seguramente fue porque cuando llegábamos a la clase, los alumnos se alborotaban.
Debió de haber pasado unos veinte años, cuando un colega de fábrica vino a verme. Me dijo que sus hijos asistían al colegio municipal del barrio de la Concepción, él era miembro del APA. En la última reunión uno de los profesores le preguntó si yo seguía en FEMSA, era Don Rafael, al que habían trasladado de colegio. Le dije que presentara a Don Rafael mis saludos cuando le viera. Me sentí culpable por no haber ido alguna vez a saludarle, y me prometí hacerlo cuanto antes.
Pero pasó algún tiempo sin cumplir la promesa. Me disculpaba diciéndome que me era difícil ya que el horario de trabajo interfería con el del colegio.
Al fin un día se presentó la ocasión. Tuvimos una regulación de empleo. Aquella mañana no se trabajaba. Me fui al colegio, llegué hasta la verja, los niños estaban en el recreo, me quedé mirándolos y se acercó un profesor muy joven que amablemente me preguntó si quería algo. Al decirle que visitar a Don Rafael, me dijo que ya no estaba en el colegio, que hacía unos meses que se había jubilado, pero que si necesitaba algo podía contar con él.
Le dije que no, que yo era un antiguo alumno de Don Rafael y tan sólo quería saludarle.
Me preguntó que de qué época estaba hablando, recuerdo su cara de asombro cuando le dije que hacía cerca de 25 años.Empezamos a hablar de mi Maestro y comprobé que el joven le tenía admiración.
Nos despedimos con un apretón de manos a través de la verja. Me sonó bien su comentario final: Mirando hacia los peques que seguían jugando dijo:
¡OJALÁ QUE DENTRO DE 25 AÑOS ALGUNO DE ÉSTOS VENGA PREGUNTANDO POR MI!
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3 abr 2008
Los mineros
Considero que las minas son lugares siniestros. Es cierto que de ellas se obtienen materiales totalmente necesarios para el desarrollo de la humanidad desde tiempos inmemoriales, pero el precio que paga la parte humana involucrada es inconmensurable, no me olvido de otros seres vivos empleados en las explotaciones, y no digamos de las agresiones medio ambientales sufridas por la naturaleza. Como muestra de lo afirmado he aquí algunos ejemplos:
Minas de Río Tinto.
(Fuente Wikipedia) La historia de las Minas de Riotinto es muy antigua, y se traslada en el tiempo a las primeras civilizaciones organizadas, ya en la Edad del Cobre el desarrollo de la mina, estaba unido al de las propias civilizaciones: tartesos, fenicios... Pero el desarrollo minero en esta época llegó con los romanos. La introducción por parte de éstos de nuevas técnicas permitió la continuación de los trabajos mineros. Los restos de escorias encontrados nos dan a conocer un gran desarrollo de la minería en esta época.
Ángel Santacreu visitó las minas y de lo que me contó extraigo este párrafo
“Dentro del Museo minero está la reproducción de una mina romana. Cuando llegan los ingleses se admiran de la inmensa cantidad de escoria que suponía la enorme extracción que realizaron los romanos, eso si, con esclavos, tanto para la extracción, como para las norias que sacaban el agua de la mina, etc. Según el comentario del guía estaban con una argolla en el cuello hasta la muerte”.
Imagino al esclavo al llegar por primera vez a su puesto de trabajo, le colocaban la argolla y a picar. Para la corta vida que le quedaba sólo tenía un horizonte a la vista: la dura roca a horadar. Cuando caía muerto se le desenganchaba de la cadena y se sustituía por el siguiente.
Hace bastante tiempo, tanto que no recuerdo el título, vi una película que en su principio se desarrollaba en una mina inglesa de carbón. En las profundidades de la explotación, tiraban de las vagonetas unos ponis, los cuales nunca salían de las profundidades de la mina hasta su muerte, igual trato que los esclavos de los romanos.
Minas de Río Tinto.
(Fuente Wikipedia) Debido a las calcinaciones de minerales al aire libre, denominadas "Teleras", con sus emanaciones sulfurosas, tuvo lugar la primera manifestación con un carácter medioambiental de las que se tiene noticia. La misma se realizó el 4 de febrero de 1888 y asistieron a ella miles de personas venidas de toda la comarca. Siguiendo órdenes del gobernador civil de Huelva, fuerzas del Regimiento de Pavía, desplazadas desde Sevilla, abrieron fuego sobre los manifestantes concentrados en la plaza de la Constitución produciéndose más de 100 muertos. El poder de la "compañía" hizo posible que estos graves sucesos pasaran prácticamente desapercibidos en el resto de España y aunque algunos medios republicanos pidieron responsabilidades todo quedó finalmente tapado.
En la ciudad catalana de Cardona se visita la Montaña de Sal. Es una explotación minera que se cerró en 1990. Recomiendo esta excursión
La montaña está constituida por tres tipos de sales, sal común o cloruro sódico, cloruro potásico y cloruro de magnesio. Esta última es la que interesaba a la compañía Explosivos Río Tinto (¡vaya otra vez el río onubense!) por lo visto el Mg se emplea para la fabricación de explosivos, motivo por el cual compró la montaña, y la explotó durante casi un siglo, bueno hasta que la profundidad de los pozos fue tan grande que la extracción dejó de ser rentable. Durante este periodo se fue formando otra montaña con las escorias y los materiales de extracción no deseados, las otras dos sales. Esta nueva montaña, es una agresión al medio ambiente, la Generalitat exige a la compañía que la haga desaparecer. En este momento se estudia las posibles reutilizaciones de los desechos
Los Mineros del carbón.
Tras esta larga introducción viene lo que me ha motivado a escribir este artículo. Mi admiración por los mineros del carbón, en el artículo titulado “Titulitis”, (parece una redundancia), prometí que pronto escribiría sobre ellos. Puede que hoy en día las cosas hayan cambiado enormemente, incluso que ya sea una profesión al borde de la extinción, al escribir esto me sitúo en el año 1978
La explotación de una veta de carbón, se realiza si el espesor de la misma es mayor de una medida determinada, no recuerdo el valor pero debe de andar alrededor de un metro. El motivo es sencillo, si la veta es muy estrecha se ha de picar además del carbón también roca, ya que si no es así el minero no podría profundizar. Si se pica roca el trabajo deja de ser rentable. Por desgracia las vetas de las minas asturianas suelen tener un espesor cercano al límite de rentabilidad. Los mineros al enfrentarse a esta circunstancia se ven obligados frecuentemente a trabajar arrastrándose. (De aquí que la batería para el casco del minero tuviera que tener una caja irrompible)
El turno de siete horas de trabajo lo dividen en dos parte, durante la primera pican, durante la segunda se dedican a apuntalar la zona picada. Esta segunda faena la realizan con un esmero total, ¡lógico! evitar hundimientos es vital.
Pican con un martillo neumático que pesa varios kilos soportados con un solo brazo. El polvo negro que producen les impide ver más allá de dos cuartas de sus narices.
Mi amigo Mariano López de Diego, invitado por nuestros clientes de baterías de tracción, visitó una mina de carbón asturiana. Antes de entrar se tuvo que cambiar totalmente de ropa, al salir tras una intensa ducha volvió a vestir su indumentaria. La visita, no turística sino profesional, resultó ser una experiencia inolvidable, y no porque durante dos meses la recordara muy frecuentemente al sonarse la nariz. Seguía apareciendo el dichoso polvillo negro acusador contra el fondo blanco del pañuelo. Imaginad como estarán los pulmones del minero.
En el Aitemin, me comentó el presidente de Adaro, que al minero se le tenía un respeto especial, y ponía como ejemplo la actitud de la empresa ante alguna de sus excentricidades. Como ejemplo dijo que solían ser muy supersticiosos, de tarde en tarde, a alguno, se le pasaba por la imaginación que aquel no era un buen día para él, y abandonaba por las buenas su puesto. No recibía ningún tipo de sanción. Me imagino que, claro, esto sería así mientras no se detectaran abusos.
Como profesión de riesgo, se conoce situaciones de desesperación, como el caso de un minero que planeó autolesionarse para dejar la mina definitivamente con una pensión de invalidez. Tomó un par de cartuchos de explosivos, encendió la mecha y los sujetó con la mano izquierda, que a su vez introdujo en una vagoneta pegando el cuerpo al lateral de la misma en posición de cuclillas todo con el fin de perder la mano. Los cartuchos tardaban en explotar y supuso que la mecha se había apagado, no se le ocurrió otra cosa que meter la mano derecha para comprobar por calor si la llama seguía encendida en el preciso momento de la explosión tras la que perdió las dos manos.
También he de destacar el alto grado de solidaridad que tiene el colectivo de mineros, como lo demuestra la siguiente historia:
Un minero compró unos décimos del sorteo de la lotería de Navidad, hizo las típicas participaciones que fue vendiendo, en la taberna, prácticamente a todas las familias del pueblo. El momento del sorteo le pillo en el fondo del pozo minero. La suerte quiso que el número fuera premiado con el Gordo. La alegría desbordó a la población que en el momento de la salida del ascensor estaba por entero esperándole con aclamaciones. Nuestro héroe al salir y enterarse de la suerte dio media vuelta y se arrojó al pozo por el hueco entre los dos montacargas. ¡No había comprado los décimos! ¡Todo fue un fraude!
A pesar de la faena, en el pueblo se hizo una colecta para socorrer a la familia desamparada.
Por último rindo homenaje a mi tío Saturnino, refugiado en Francia tras el golpe militar del 36, quien perdió una pierna en accidente el primer día de trabajo en una mina francesa.
26 dic 2007
El Tato
Yo conocí a otro Tato, del cual nadie se hizo eco.Sería yo muy chaval cuando un 22 de mayo, Santa Quiteria, patrona de Alpedrete, lugar de nacimiento de mi madre. En su honor, el de la santa Quiteria no en el de mi santa Madre, se festejaban dos novilladas, de dos reses cada una, en la plaza del pueblo, ya sabes palcos construidos para la ocasión, cierres con carros de bueyes, y los chicos colándonos por donde podíamos.
Nunca lo olvidaré.
Aquel Tato se puso con ambas rodillas en tierra, delante del toril, el capote tendido en el suelo, salió el bicho a la carrera, pletórico de fuerza, el novillero moviendo únicamente los brazos consiguió que la res se encelara con una de las puntas del capote haciendo que aquella carrera tomara una trayectoria circular casi completamente cerrada, de centro el propio Tato, y digo casi cerrada porque llegado el momento oportuno el Tato recogió el brazo dándole la salida. A esto mi Padre lo llamó pase de farol.
Del resto de la corrida no recuerdo más. Debió satisfacer completamente al público y a la presidencia, ya que le dieron todos los trofeos posibles. Si recuerdo perfectamente, que parte del respetable, gritaba. ¡Qué le den el Toro! y tampoco olvidaré a Ismael, uno de los mozos encargados del arrastre, no había mulillas, que desde la arena se volvió diciendo. ¡Que le den el toro, menos los cojones que son para mi!.
Debo aclarar que los novillos eran costeados por todas las familias del pueblo, y al día siguiente el carnicero repartía la carne, y por supuesto las criadillas se comían en las juergas de los mozos.
Aquella novillada fue la última en la que participó el Tato. En la semana siguiente, lo que no consiguió el novillo lo hizo un camión, el Tato iba en una motocicleta y fue arrollado. Las crónicas no especificaron quien tuvo la culpa. Yo me dije que El Tato en todo momento vivía arriesgadamente.
Te juro que en Alpedrete lloramos más de uno


