21 jul. 2008

Ignacio Sotelo (2)

Siguiendo con la entrevista, ante la pregunta sobre la controversia de la existencia o inexistencia de Dios, el Sr. Sotelo manifestó que era una discusión inútil en la que no se debería de entrar ya que ni el creyente puede demostrar la existencia de Dios ni el ateo la inexistencia.
Yo difiero de esta postura, bueno no del todo, creo que si, que es una discusión inútil, pero no porque la demostración de la inexistencia de Dios sea una labor imposible, mi postura es que demostrar la negación es una labor tan difícil como innecesaria. Los ateos no creemos en la existencia de Dios como tampoco la gente cree en la existencia del dragón con tres cabezas raptor de princesas y terror de los pueblos aledaños a su cueva. Si alguien apostara por la existencia de tal monstruo es a ese alguien al que corresponde demostrarlo.
Hace mucho que no he discutido con nadie sobre esta cuestión, pero cuando lo hice me di cuenta que no se debe hacer sobre un Dios en abstracto, me explico, ni los científicos más versados en Cosmología pueden predecir lo que pasó un segundo antes del Big-Bang, es decir cual es el origen del origen, y después cual es el origen del origen del origen....
La discusión debe centrarse en el desmontaje de la figura del Dios que nos presente el creyente opositor, hurgar en sus contradicciones etc, y a partir de aquí llegar, por otro motivo, a la misma conclusión que Ignacio Sotelo. La discusión es inútil, y lo es, por lo menos frente al cristiano católico, porque a toda discusión se ha de ir con la postura abierta de aceptar un resultado, el católico no está dispuesto a ello, su religión se lo prohibe, el pecado contra la fe es gravísimo, no se permite la duda. Es como jugar una partida de futbolín contra un contrario que ha clavado una tabla cerrando su portería.

No me considero una persona modesta, pero rebatir a Ignacio Sotelo, me pareció que era pasarme de la raya, por eso antes de publicar esto busqué más información sobre el filósofo (adjunto la obtenida en Wikipedia) me ha llamado la atención su libro: "¿Sin Dios o con Dios?" Razones del agnóstico y del creyente" Me he propuesto leerlo, después volveré sobre este artículo, y entonces si, si me convence, con toda modestia me retractaré de mi controversia frente a Ignacio
Joseluis Mejuto.


Wikipedia

Ignacio Sotelo
Ignacio Sotelo (Madrid, 1936) es un politólogo, escritor, ensayista y catedrático de Sociología español. Miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes.
Formado en el Liceo Francés de Madrid, se licenció en Filosofía y Letras y en Derecho por la Universidad Central de Madrid. Durante su etapa como estudiante se afilió al Partido Socialdemócrata fundado por Dionisio Ridruejo y fue procesado por el régimen franquista por asociación ilícita. Al concluir sus estudios se exilió primero en Francia, para terminar en Alemania, donde amplió su formación en la Universidad de Colonia al tiempo que trabajó como profesor adjunto de Sociología.
En 1965 se doctoró en Sociología en la universidad alemana con una tesis sobre Jean Paul Sartre, instalándose después en Latinoamérica donde fue profesor en Ecuador, México y Perú hasta 1973, momento en el que regresó a Alemania como Catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad Libre de Berlín. Desde 1990 compatibilizó dicha cátedra con la de Sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona, hasta su excedencia en 1996.
En su actividad política, es miembro del Partido Socialista Obrero Español, al que se incorporó durante la dictadura, llegando a ocupar el cargo de Secretario de Cultura de la Comisión Ejecutiva Federal (1976-1984), puesto que abandonó por discrepancias políticas con la dirección socialista y el primer gabinete de Felipe González tras la victoria en las elecciones de 1982, situándose en el sector crítico próximo a las tesis de la corriente Izquierda Socialista.
Colaborador habitual de la prensa, lo fue de Diario 16 y lo es de El País desde su fundación en 1976.
Obras
Del conjunto de sus obras, destacan:
- Sartre y la razón dialéctica -fruto de su tesis doctoral- (Madrid, 1967).
- Sociología de América latina, Estructuras y Problemas (Madrid, 1975).
- Del Leninismo al Estalinismo. Modificaciones del marxismo en un medio subdesarrollado (Madrid, 1976).
- América Latina: Un ensayo de interpretación (Madrid, 1980).
- El socialismo democrático (Madrid, 1980).
- Los socialistas en el poder (Madrid, 1986).
- El desplome de la izquierda: Modalidades españolas del fin de una época (Madrid, 1994).
- ¿Sin Dios o con Dios? Razones del agnóstico y del creyente, (junto a José Ignacio González Faus, Madrid, 2002).
- ¿Qué incidencia tiene la creencia en Dios en la construcción de la sociedad?, (junto a Josep Vives Solé, 2003)
- A vueltas con España (Madrid, 2006).

3 jul. 2008

Ignacio Sotelo (1)


Hace un par de semanas escuché una entrevista que le hicieron en LA PRIMERA DE RNE a Ignacio Sotelo y me encantó.

Destaco en principio la respuesta que dió a la pregunta de "¿Por qué los políticos están tan distanciados de la gente? estamos muy acostumbrados a oír que la Sociedad va muy por delante del Parlamento"

Me sorprendió la contestación

-Lo que tenemos no es una verdadera democracia, estamos hartos de que los diputados se autoproclamen representantes de los ciudadanos, lo que mentira. Los diputados son representantes de su partido, los ciudadanos no votan a un político, votan una lista, una lista dictada por el partido. Es normal que los diputados no se vean obligados a responder a los ciudadanos, ellos sólo responden a su partido, que es quién puede retirarlos en la próxima lista. No son libres para votar han de guardar la disciplina, muchas veces lo han de hacer en contra de sus propias convicciones y por supuesto, también a menudo, en contra de los intereses de quienes dicen ser representantes . Es más creo que no tendrían ni que asistir a los debates, tan sólo el portavoz y el líder de cada partido. En el momento de votar diría el portavoz "X" mis doscientos cincuenta y dos votos son a favor de....
Éste es el motivo por el cual existe esa separación entre la Política y la Ciudadanía, en realidad no se han separado lo cierto es que nunca han estado en contacto.
Yo he votado pocas veces, tan sólo en las dos últimas convocatorias, y confieso que en ambas sin estar convencido, en parte arrastrado por aquello del voto útil, y en la última, más o menos, haciendo caso al mensaje "si tu no vas ellos vuelven..." que decía un partido en Cataluña.
Seguramente, gracias a Ignacio Gallego, en la próxima volveré a recordar aquello de "si te acercas a la urna no te quejes si después la mano te huele a mierda"