26 ago. 2009

LA PRIMITIVA

Estaba contento de lo bien que le había tratado la vida, o quizás de lo bien que él había tratado a la vida.
Como muestra de lo que digo, el ámbito laboral:
En él no se cumplió la maldición bíblica de "ganarás el pan con el sudor de tu frente" No he conocido a nadie tan feliz en el trabajo, ni quien tratara en todo momento de crear un buen ambiente en su entorno. Tanto fue así que con frecuencia se repetía:
¿Cómo habré cobrado por trabajar? Si con lo bien que lo he pasado trabajando tendría que haber sido al revés, debería haber sido yo el que hubiera tenido que pagar por ejercer esta labor.

De hecho a partir de su entrada en el gremio de los jubilados, empezó a escribir en un Blog y aunque pretendió que esta ventana a su interior mostrara temas de toda diversidad, lo cierto es que la mayor parte de sus escritos trataron de sus vivencias en la compañía en la que trabajó durante cuarenta y seis años.

Ahora, desde hacía algún tiempo, en la mente de El Personaje rondaba una idea obsesiva.
Empezaba a vivir la segunda mitad de su séptimo decenio y estaba convencido de que mejores tiempos no llegarían para él. Se le antojaba que aumentaba peligrosamente la pendiente de la cuesta arriba, iniciada hacía algun tiempo.

Él no solía jugar a la lotería, con excepción del sorteo de Navidad, pero en aquella ocasión sin saber por qué, relleno el boleto y lo entregó en la administración de su barrio, y casualidad salió premiado con un Bote de varios millones de euros.

Cualquiera pensaría que su feliz vida se coronaba con un buen broche de oro, pero...pensó:

El único pesar que me preocupa a estas alturas de mi vida es ver a mis hijos soportando la carga de las cadenas hipotecarias que les ahogan. Con el dinero de esta primitiva acabaré con todas las hipotecas familiares. Me quedaré con la cantidad suficiente para viajar a Suiza y visitar la clínica que facilita la salida de este mundo a quien ya no le interesa permanecer en él…

Y dicho y hecho…

24 ago. 2009

LAS PLANTAS Y SUS DERECHOS DE AUTOR

Este verano, he comprado una gardenia.
En la misma maceta venían impresas las instrucciones de mantenimiento en francés, inglés y alemán. Vaya por delante una ligera queja por la ausencia del castellano, (planta comprada en Cadalso de los Vidrios provincia de Madrid, si lo hubiera sido en Cornellá, echaría en falta el catalán), No pongo especial énfasis en mi queja por la falta del idioma español puesto que la ausencia de mi lengua materna me sirvió para practicar idiomas, cosa que escasamente hago desde mi paso a la situación de jubilado.

Con la ayuda del diccionario me enteré perfectamente sobre la frecuencia de riegos, exposición a la luz, abonos recomendados y la advertencia de planta no comestible.

Pero ¡horror! Las instrucciones acaban con la frase “prohibida su reproducción”.

Me parece una aberración.
El aficionado a la jardinería, no compra, exclusivamente, una planta para colocarla con más o menos acierto en el rincón de su jardín o terraza para que ejerza su función ornamental, el amante de las plantas no puede renunciar al placer de conseguir su reproducción, para el caso contrario ya existen productos muy bien logrados que no necesitan mantenimiento alguno. En efecto, me refiero a las plantas artificiales en plástico y telas etc. de las que la vecina de enfrente de mi casa es una experta y consigue que su rosal trepador, en toda época del año, esté plagado de vistosas rosas… de tela

Por otra parte me pregunto:¿de qué medios se van a equipar los viveros que siguen esta política para perseguir a los infractores?
Si les escasean las ideas, ahí va mi consejillo: ¡Asesórense en la SGA!, entidad con gran experiencia en estos menesteres, como lo puede atestiguar los actuales alcaldes de Zalamea y Fuente Ovejuna.