29 ene 2008

Copiar en los exámenes

Hace poco he visto un episodio de los Simpson en el que Lisa,la superdotada niña de la familia, tras copiar en un examen concurso entre colegios obtiene una nota excepcional, de tal forma que gana para su colegio un importante premio en metálico. El problema surge cuando la exquisita honradez de Lisa le impide hacerse con el premio, y trata por todos los medios rechazarlo.

Copiar en los exámenes ¿es siempre inmoral? No sabría que decir.
El bachillerato, hasta 6º y reválida lo hicimos, después de acabar la Escuela, en tres años en el Ramiro de Maeztu (Secretaría única de alumnos libres)
Por supuesto nos enfrentamos a algunas asignaturas que jamás habíamos tocado en FEMSA.
El amigo Luis Moreno y yo, para estas disciplinas preparábamos chuletas. Casi nunca las utilizamos en los exámenes, como se explica en una exclamación que Luis hizo famosa "¡Qué rabia, haciendo la chuleta me he aprendido la asignatura! ¡ tanto trabajo para hacer la chuleta y ahora no me hace falta!"

En mis tiempos de la Escuela no recuerdo haber copiado, otra cosa es haber averiguado anticipadamente lo que en el examen iba a caer. Sobre este asunto tengo en mi memoria dos casos.

1. En tercero, nos dio clase de Termodinámica el Sr. Gayo. Tanto en los exámenes mensuales como en el final de la asignatura, desde el segundo mes de clase, todos sabíamos que es lo que iba a caer en la parte teórica del examen, los problemas eran otra cosa . Los exámenes, que podían durar más de tres horas, constaban de una serie de preguntas con las que se abarcaba toda la parte de la asignatura dada hasta entonces. Creo que la Termodinámica fue la asignatura que mejor aprendí, y posiblemente una de las que mayor partido saqué,

2. Creo que fue en cuarto cuando dimos la asignatura de Mecanismos, con el texto de Celso Máximo del Coso. El profesor, un ingeniero aeronáutico recién incorporado a FEMSA, el Sr. G (los de mi curso saben a quien corresponde la inicial), desde el primer día de clase hasta el del examen final de curso, se hartó de repetir "Más sabe el diablo por viejo que por diablo, no intenten ustedes copiar, me las se todas, y pobre de aquel que lo pille haciéndolo". No se si alguno de mis compañeros copió en esta asignatura, yo tampoco. El gran hombre era muy cuidadoso, en cada examen traía las preguntas mecanografiadas, las repartía, un folio por alumno, boca abajo, y cuando consideraba la hora de empezar, daba la señal y adelante. Estas hojas se las mecanografiaba la secretaria de su departamento, delante de él, desde la misma máquina las recogía y se las llevaba para custodiarlas hasta el momento del examen.
Así lo hizo con el examen final, pero en esta ocasión tuvo un error imperdonable. Las hojas de papel de calco, fueron desde la máquina de escribir hasta la papelera, de donde las recogió el compañero X, justo el día anterior al examen. He de decir que dos compañeros de la clase, por diversas circunstancias no pudieron acceder al tesoro en forma de papel carbón. Fueron los dos únicos exámenes honrados.

En este segundo caso, uno de los alumnos (FM), no boyante en esta materia, decidió cometer en el ejercicio algún error, para evitar sospechas. Ciertamente que la perfección de un examen u otro ejercicio provoca sospechas de fraude.
Cuando hice segundo de Físicas, en la Complutense, la asignatura de Mecánica, tenía una parte de prácticas. Una de las clases en el laboratorio, consistía en tras obtener una serie de medidas del periodo de un péndulo, partiendo del valor medio de las mismas, calcular el valor de la aceleración de la gravedad. Recuerdo que con cronómetro en mano, realicé un montón de determinaciones del periodo del péndulo. Operé y obtuve como valor g=9,81ms-². Puedo asegurar que fue por pura casualidad.
El profesor, un PNN, no se lo creyó, me acusó de haber falseado los datos, defendí mi ejercicio con ahínco, al final me aprobó a regañadientes. Yo me acordé de FM, y pensé ¡qué razón tenías!

24 ene 2008

Voto electoral negativo

Estamos en plena campaña electoral por lo que es de actualidad el artículo, que con permiso de su autor, reproduzco a continuación


VOTO ELECTORAL NEGATIVO

En la actualidad, el sistema electoral en España obliga a otorgar un solo voto a uno de los partidos candidatos. Cuando ninguno de los candidatos convence a un votante, la única posibilidad es votar en blanco, y que decida el resto de votantes, es decir, aceptar lo que elijan los otros. Pero existe una situación en la que, aunque no satisfagan las promesas y campañas electorales de ninguno de los candidatos o se considere a varios de ellos como "menos malos" que otro u otros, puede ser que, de lo que sí esté convencido el votante es que no desee que salga elegido uno determinado de ellos. En este caso es difícil reflejar su voluntad electoral, pues el llamado "voto útil" -votar al partido ideológicamente opuesto al que no se desea elegir - no refleja exactamente la voluntad electoral del votante, ya que ha de votar a un candidato con el que no está completamente de acuerdo, y lo hace únicamente para restarle posibilidades al otro-

Para estos casos propongo una modificación al sistema electoral en la que se admita el voto negativo a uno de los candidatos. Este voto viene a decir: no estoy plenamente convencido de cualquiera de los candidatos, pero lo que sí tengo claro y quiero que se me escuche, diría este votante, es que no quiero que salga elegido éste.

El recuento de votos se haría de igual forma que la actual pero admitiendo el signo negativo, y el resultado sería la suma algebraica de todos ellos, siendo el vencedor el que más votos netos obtenga (positivos menos negativos).

Este sistema podría producir resultados paradójicos, como ser que no exista un candidato con resultado positivo, y saliera elegido un candidato que haya obtenido un resultado neto negativo, pero que fuese el que menos votos negativos obtenga. Este resultado se acercaría más a la voluntad de los votantes y no la situación actual al salir un candidato elegido con un mínimo de votos, aún habiendo sido el que más obtuvo, debido a una fuerte abstención, motivada por inconformismo, y ante la imposibilidad de reflejar el verdadero deseo de que no saliera tal o cual candidato, o que salga elegido uno de los candidatos con un determinado número de votos, incluso grande, pero no por afinidad política del votante, sino por despecho hacia el contrario, cosa que no debería llenar de orgullo al elegido, ni es de completa satisfacción del votante, pero que llegaría a considerarlo un mal menor.

La implantación de este procedimiento conllevaría numerosos cambios y acarrearía ciertas dificultades, todas ellas solucionables. Una de las cuestiones a modificar sería el procedimiento de asignaciones económicas a los partidos, que actualmente está establecido sobre la base de los votos obtenidos. Este procedimiento de votación aquí sugerido, permite pensar en otros de mayor audacia, pero perfectamente imaginables: disponer cada votante de un número determinado de votos que puede repartir aleatoriamente, o según un determinado procedimiento, a varios candidatos (al estilo de las votaciones del Festival de Eurovisión). Incluso otro sistema que integre a ambos, es decir, un número neto de votos a repartir, positiva y negativamente, entre los candidatos elegidos por el votante, según un procedimiento a establecer.

Fernando Martínez

17 ene 2008

Servicio completo

En Estudios y Proyectos teníamos un Laboratorio Fotográfico. Al frente del cual estaba Jacinto, el protagonista del anterior artículo “Precisión”.

Jacinto, además, poseía un laboratorio fotográfico casero, desmontable, que instalaba y desinstalaba en la cocina de su casa. Allí revelaba los carretes, blanco y negro, de sus clientes (currantes de FEMSA) y lo hacía con una aceptable calidad, cumpliendo los lazos y por un precio mas asequible que en cualquier otro sitio. Claro que los que usábamos sus servicios particulares, pagábamos un precio extra, el de tener que oír cada vez la misma retahíla: sobre el excelente proceso que aplicaba y sobre la calidad del material empleado, siempre de la marca AGFA, incomparablemente mejor que la KODAK.

Esta preferencia de marca, yo lo achaco al gran espíritu europeísta de Jacinto, como se verá más adelante.

Poco a poco Jacinto fue ampliando la gama de producto de su negocio. Primero suministrando la película, por supuesto AGFA, que según él tenía un grano de emulsión muy…… Cuando le entregabas un carrete para revelar, preguntaba si el soporte te lo devolvía o no cargado y con qué cantidad de carga, para veinticuatro o treinta y seis.

Más adelante amplió su actividad comercial con la venta de cintas vírgenes de casete, por supuesto marca AGFA.
Esta nueva actividad no tendría suficiente importancia como para figurar en este relato si no fuera porque dio lugar a demostrar el olfato en materias mercantiles del que estaba dotado Jacinto.
Supongo que la cosa debió de empezar como sigue: Una tarde, en su casa, escuchando la música de su colección de vinilos, por medio del compacto que había comprado recientemente a otro gran comerciante integrado en FEMSA, el Sr. Olmos, pasó la vista por el stock de cintas vírgenes AGFA, y se le encendió la bombilla. ¿Por qué no podía él vender las cintas con un valor añadido? ¿Por qué limitarse a ofrecer cintas vírgenes? Y ¿Cómo no amortizar los costes de la colección de vinilos y del compacto sonoro? Pues dicho y hecho, el negocio tuvo tal éxito que prácticamente dejó de vender cintas vírgenes para dejar paso a la venta de cintas grabadas. Las grabaciones tenían dos categorías:
a) Las grabadas según el gusto y criterio de Jacinto.
b) Las de encargo, escogiendo el cliente los temas partiendo de la extensa nómina de vinilos, Por supuesto estas tenían un ligero sobreprecio
Al recoger la cinta grabada, el sufrido cliente debía de escuchar «….donde esté una orquesta alemana, que se quiten las americanas, los directores de orquestas europeos en general, y los alemanes en particular interpretan la música mucho más melodiosamente que los americanos, éstos abusan de los sonidos estridentes, no hay americano que se pueda comparar a Helmut Zacarias…….., »

En Pelayos de la Presa trabaja un fontanero que tiene una pequeña tienda donde se vende cualquier material relacionado con el suministro y o con la evacuación de la misma. Bien a la vista del cliente hay un cartel que más o menos dice « Aquí se vende, no se enseña ». Sólo he entrado una vez, me prometí no volver más y lo he cumplido, la frase me pareció de lo más cretino que en un establecimiento se pueda poner.
Esta aptitud es la más opuesta a la que Jacinto tenía con sus clientes. Cuando te vendía cualquiera de sus productos, te regalaba con una acción docente
Como muestra transcribo una conversación que tuve la víspera de Semana Santa de uno de los años aquellos.
Mejuto – Jacinto necesito tres carretes, de treinta y seis
Jacinto – Vale, ¿Sales de de viaje esta Semana Santa?
M – Si a Barcelona, pasando por Zaragoza, donde me estrenaré con la cámara
J – ¿A qué hora estarás en Zaragoza?
M – Creo que no más tarde de las once de la mañana, pensamos comer allí.
J – Bueno, mira, entre las once y las doce, colócate apoyado en un edificio que está a la izquierda de la Seo, con un objetivo de 5,6 y velocidad 125, enfocas a la Seo y disparas. Verás que foto te sale.





(Mi sincero homenaje a Jacinto Guzmán)

16 ene 2008

El lenguaje en el sistema educativo


Mi amigo Agustín me ha enviado un artículo de Pérez Reverte (1) en el que se lamenta de la situación de la enseñanza en España. De este escrito extraigo el párrafo siguiente:

«………De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora ………….»

Con la lectura de estas frases, y teniendo en cuenta al autor y su trayectoria profesional, el cándido lector deducirá que a Pérez Reverte, principalmente, le preocupa el deterioro de las materias encasilladas como de letras en la enseñanza, y da por hecho que al perderse efectivos en letras, por efecto dominó, también se resienten las ciencias, aunque éstas no hayan sufrido recortes en el plan de estudios.
.
En efecto, según mi opinión, menospreciando las letras, y en primer lugar al lenguaje y sus derivados, se va al traste todo el sistema educativo.

Si nos preguntáramos ¿qué es el lenguaje?, alguno llegaría a contestar que el lenguaje es el pensamiento.
Aunque es difícil razonar esta identidad, no va muy descaminada la respuesta.

Estudiosos del cerebro humano, junto con paleontólogos de prestigio, ante el interrogante de ¿Qué fue primero el pensamiento o el lenguaje?(2), no se ponen de acuerdo en la respuesta.

No estoy interesado en la cuestión, me da lo mismo la respuesta, pero tratar de pensar sin utilizar el lenguaje, me es imposible. Sin el lenguaje no hay pensamiento, ni siquiera en este mundo dominado por la imagen.

En conclusión, potenciando el lenguaje, (las letras en general), se tienen más posibilidades de evitar el fracaso escolar.



(1) Está en http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_firma=5150&id_edicion=2687
(2) Parecida a la pregunta ¿Qué fue primero el huevo o la gallina?

12 ene 2008

Barcelona



«……en la Rambla de Barcelona, un ancho paseo que empieza en la plaza de Cataluña y termina junto al mar, en el monumento a Cristóbal Colón. Allí, entre pájaros enjaulados, puestos de flores, hombres y mujeres estatuas y terrazas de café siempre abarrotadas, hay quioscos de revistas con un gran surtido en las principales lenguas y abiertos las veinticuatro horas del día. Allí en medio de aquel gran bullicio internacional, se puede comprar una bonita guía ilustrada de la ciudad: Paseos por la Barcelona científica…………..»

Esto que has leído forma parte del prólogo del libro de divulgación “Cara a cara con la vida, la mente y el Universo, de Eduardo Punset” No voy a escribir sobre él, aunque quizás lo haga cuando lo haya leído completamente, tan sólo diré que el prólogo entero ha traído a mi memoria los frecuentes paseos por las Ramblas durante aquel ya lejano año 1968.

Es muy cierto que los quioscos impresionan, como impresiona la ciudad en general, y como no sus gentes.

Vicente Morera había sido uno de los mejores profesores que habíamos tenido los de mi promoción en la Escuela, yo no entré con buen pie en su curso (¿1962?). Resultó que el primer día de clase estaba yo ausente. Morera era entonces un joven con la carrera de ingeniero recién estrenada y para empezar preguntó «¿Quién de vosotros es el gracioso de la clase?» Gallardo dijo «¿hoy no ha venido?». El resultado de estas dos frases fue que durante todo el curso estuve marcado.

En el año 1968, Morera fue nombrado director de la zona del Mediterráneo, dejando su puesto de director de fábrica S. Juan Despí, pero al despedirse del puesto pensó que Mejuto, con ya alguna experiencia en Baterías, mi puesto era el de Experimentación Acumuladores, podría ser con quien se iniciara en fábrica un nuevo puesto en el departamento de Ingeniería. Tras las oportunas gestiones fui cedido por un año a la fábrica. (Parece esto una crónica sobre acuerdos entre equipos de fútbol).

Con Vicente Morera me trasladé a Barcelona, fue mi padrino del aire, aquel era mi primer vuelo. Y en la fábrica de S. Juan pasé aquel año.

Ese año es uno de los que mejores recuerdos de mi vida laboral me han dejado. Tanto desde lo profesional como el de ampliación de mis amistades con muchos compañeros de los que el tiempo me ha ido alejando, y aunque parezca ñoño o pesado, por si esto llega a ellos o alguno de sus familiares, sepan que me sentí honrado con la amistad de Arús, Campderrós, Cruz, Forner, Guilera, Gustavo, Mas, Masip, Nuri, Oliete, Osma, Ribot, hermanos Solé, Vinuesa,…..

A Barcelona he vuelto muchas veces. Este año en marzo tengo programado ir, pasearé de nuevo por las Ramblas, seguiré asombrándome con los quioscos y compraré la guía Paseos por la Barcelona científica………..

10 ene 2008

23 - F



Como se está celebrando el cumpleaños del rey, varios medios de comunicación han publicado artículos sobre la importancia que ha supuesto la monarquía en la marcha del país. Y el intento golpista del 23 de febrero del 1981 fue un acontecimiento en el cual la influencia del rey es analizada desde perspectivas varias. Repasando alguno de estos artículos he recordado que, prácticamente todos los años desde entonces, cuando se acerca la fecha aparecen los famosillos contando sus recuerdos y vivencias del momento.



Como homenaje a la gente de a pie voy a contar cuatro vivencias, la primera propia.



1. Si mal no recuerdo aquel día era lunes. Yo tenía comprados unos cuantos rollos de papel para cambiar el aspecto del pasillo y del cuarto de estar de casa. En asuntos bricolajeros me considero un perfecto chapuza, aunque empapelar paredes no es lo que peor se me da, creo que porque empleo mucho tiempo, no tengo más remedio que ir muy cuidadosamente, ya que los posibles fallos serían lacras que me acompañarían demasiado tiempo después. Además para no perder concentración, mientras estaba en la labor, la radio se desconectaba, tan solo me permitía escuchar música del casete. Así se pasó la tarde, llegó la noche, y todavía estando yo subido en la escalera de mano sonó el teléfono. - Es tu madre, quiere hablar contigo, me dijo Nati, mi mujer.



Bajé de la escalera, cogí el auricular y empezó una conversación rarísima, mi madre me preguntó por mi salud, muy raro ya que al mediodía había hablado con ella. Entrecortadamente me hizo más preguntas, del estilo de ¿qué te parece eso? ¿como lo ves? ¿no has visto la tele? y colgó. Puse la tele y entendí a mi madre, debería de creer que mi teléfono estaría ya intervenido, la pobre daba más importancia a "mis andanzas" de las que realmente tenían, casi me sentí orgulloso. La labor de empapelado se interrumpió por varios días.



2. Un familiar mío, militaba en el PCE agrupación de Leganés. En cuanto tuvo conocimiento del asalto al Congreso, se fue para la Sede del Partido. Allí estaban un par de dirigentes y otros militantes de base como él. Alguien apuntó que si el Tejerazo tenía éxito se producirían de inmediato registros en las sedes, lo que podría poner en peligro la integración física de muchas personas. Decidieron recoger todo material considerado comprometido y repartirlo entre ellos para custodiarlo cada uno en su domicilio. Así lo hicieron.



Pensando en el acojone de mi primo FG, rindo homenaje a estos ciudadanos anónimos, que exponiéndo su seguridad y la de los suyos, trataban de salvar la de los demás




3. Un compañero de mi oficina JM, para su propia desgracia, tenía en su casa una enciclopedia médica de un montón de volúmenes. He dicho para su propia desgracia porque estos libros no le dieron nada más que disgustos. Me explico: cada vez que él o alguien de sus allegados tenía la más mínima dolencia, recopilaba los síntomas, se dirigía a la enciclopedia, cotejaba el síndrome con los datos de la obra y siempre obtenía el mismo resultado, "enfermedad grave, casi terminal".
Aquella tarde buscando un lugar donde esconder su carné de CCOO, pasó su mirada por la estantería donde se ubicaba la dichosa enciclopedia y zas, cogió un tomo al azar, lo abrió e introdujo en él el peligrosísimo carné. Volvió a colocar el tomo en su sitio.
A los pocos días nos contó la historieta, añadiendo que tenía un problema, quería recuperar el carné, pero no tomó nota del tomo utilizado, y ahora no daba con él. Le dije - Mira esto te va a venir bien, coge tomo por tomo, sacúdelo sin que importe su deterioro, hasta que encuentres el carné. Quizá con el nerviosismo lo hayas escondido en algún libro de otra colección, no importa, si te cargas la enciclopedia habrás logrado deshacerte de una de tus fuentes de preocupaciones. En Comisiones te harán otro carné sin que te pongan pega alguna.


No pude confirmar si me hizo caso, quizás si, desde entonces no volvió a contarnos nada sobre nuevas consultas médicas.



4. JG trabajaba en Personal. Como miembro del Consejo de Delegados por este motivo teníamos frecuentes relaciones sindicales. La mejor forma de definir su ideología se debió a Antonio Rueda quien en una asamblea, refiriéndose veladamente a JG empezó su intervención así: « Hay compañeros que creen que el Hombre es portador de valores eternos...........»


Días después del Tejerazo en conversación informal en un corrillo donde estaba JG, alguien soltó una opinión que en general compartíamos muchos: «Si el Tejerazo hubiera triunfado, lo habría hecho por poco tiempo, las relaciones con las naciones de nuestro entorno no lo hubieran hecho factible. El gran problema hubiera sido que en pocos días las fuerzas fácticas habrían producido un mal irreparable». Jaime protestando argumentó. «Os aseguro que mientras JG estuviera en fábrica, nadie sería capaz de tocar ni un pelo de la ropa de los Rojillos de FEMSA»


Sinceramente le creí, pero me pregunté internamente « ¿Qué pasaría si entonces JG se pidiera un permiso de un par de horas?»

6 ene 2008

Teletransporte


«Suponga que inventan una máquina de teletransporte. Suponga también que es una máquina ideal, que nunca falla y cuyo funcionamiento es el siguiente:
Existen dos cabinas.
1º Te metes en una cabina.
2º Pulsas un botón.
3º La máquina te analiza y te estruye en nanosegundos. A tu cerebro no le da tiempo a recibir ningún estímulo de modo que es indoloro.
4º La máquina toma toda la información sobre tu estructura a nivel atómico y la envía en forma de ondas electromagnéticas a la velocidad de la luz de una cabina a la otra
5º La otra cabina te reconstruye exactamente como eras, átomo por átomo

La pregunta ¿Usaría Ud. este servicio? reveló que existían dos opiniones mayoritarias y opuestas.
La opinión de tipo A: Las personas afirmaban que no usarían la máquina porque las mataba y luego construía un clon al que consideraban una persona diferente de sí mismas.
La opinión de tipo B: Personas que afirmaban que sí usarían la máquina porque lo consideraban un simple proceso de destrucción y reconstrucción donde el clon sigue siendo la misma persona»


Todo lo anterior aparece en Wikipedia, (diréis que frecuento demasiado la enciclopedia de la Web) bueno admito la crítica, pero me ha servido para recordar que este asunto sirvió en una ocasión para que el Sr. Silvestre llenara una de sus aburridas clases.
Silvestre empezó su clase hablando de la futura máquina teletransportadora. No tenía la más mínima duda de que en un futuro no muy lejano, la humanidad llegaría a descubrir la forma de hacer una realidad el fantástico sistema, (en esto mi opinión coincide con Silvestre) lo curioso es, partiendo de lo que Silvestre opinaba, que si le hubieran hecho la pregunta él pertenecería a un tercer grupo C, me explico.
Silvestre nunca entraría en la máquina por el siguiente razonamiento:
« El sistema, en la cabina emisora, descompondrá el objeto a transportar en sus átomos, y lo recompondrá, en la cabina receptora, con lo cual será un proceso de transporte ideal para cosas y animales. No apto para los hombres, (no dijo mujeres ya que entonces se admitía hombre como sinónimo de humano). El hombre está compuesto por cuerpo y alma, el sistema de teletransporte sólo transportará el cuerpo quedando el alma en la cabina emisora, al separar el alma del cuerpo se producirá la muerte, es decir sólo transportará un cadáver»

Nicolas Salmerón




«Nicolás Salmerón fue uno de los presidentes de la Primera República. Cuando le presentaron a la firma una sentencia de muerte dimitió, aunque hacía muy poco tiempo que le habían elegido......»

Así empezó mi padre una de las narraciones con las que, a mis hermanos y a mi, nos regalaba de vez en cuando. Éramos muy pequeños, tan pequeños que aún siendo yo el mayor no alcanzaba a valorar el significado de la narración.
Puede que mucha gente crea improcedente hablar de estos temas a niños , yo opino que no, nosotros no llegaríamos a comprender la profundidad de lo que nos contaba, pero el poso quedó en nuestra mente.

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Cuando enterraron a Dolores Ibárruri, visité el Cementerio Civil, justo en la entrada se encuentra la tumba de Salmerón, y en la monumental lápida la inscripción que acaba con la frase

«..dimitió por negarse a firmar una sentencia de muerte»


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Copio de Wikipedia esta introducción:

Nicolás Salmerón Alonso, (Alhama de Almería (Almería), 10 de abril de 1838Pau, (Francia), 20 de septiembre de 1908). Político y filósofo español, fue Presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República Española durante mes y medio en 1873. Dimitió por negarse a firmar una pena de muerte. Fue catedrático de Historia Universal en la Universidad de Oviedo y de Metafísica en la Universidad de Madrid. Fue estudioso de las teorías de Krause, que inspiraron a la Institución Libre de Enseñanza.

El resto del artículo es muy recomendable.

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Para terminar:

Creo que si se pudiera, en Amnistía Internacional, nombrar socios de Honor, a título póstumo, Nicolás Salmerón se ganó el honor de ser el primero

4 ene 2008

Ciudadanos sin fronteras


Cuando un inmigrante comete una falta, la repercusión del hecho ante la sociedad es mucho mayor que cuando la misma falta es cometida por un "español de los de toda la vida".

La semana pasada volvía yo a mi casa en el autobús 70, uno de los viajeros, más o menos de mi edad, iba despotricando en contra de los emigrantes, por lo visto un latino americano había subido con un cochecito de niño por la puerta del centro, en lugar de haberlo hecho por la del conductor. No se hasta qué punto esto debe ser punible ya que en esa misma puerta, también se encuentra un picador de billetes, y este hombre había hecho uso del mismo.

El resto de viajeros no hacíamos caso del criticón hasta que dijo la frase: "tendría que resucitar Franco, aunque fuera de cabo primero", no pude contenerme y le contesté que por mi parte podía resucitar cuando le viniera en gana, pero para ser juzgado por sus muchos asesinatos. Esto provocó una continuada discusión hasta llegar a mi parada, que curiosamente era la suya.

-¡ Vaya si somos casi vecinos!- le dije y nos quedamos hablando, de una forma mucho mas sosegada, en la acera durante un buen rato.

Entre las cosas que nos dijimos resalto que cuando manifestó que él era español, le contesté que yo me sentía orgulloso de ser Ciudadano sin fronteras.


Ya andando en soledad hacia mi casa, pensé: acabo de acuñar una expresión Ciudadanos sin fronteras, si no lo está se debería fundar una ONG con este título.


En estos días se ha producido en Somalia el rapto de dos cooperantes de Médicos sin fronteras, ayer fueron liberadas, y ante la magnitud humana de estas personas medité, que yo no merezco, por méritos propios, aplicarme este título de Ciudadano sin fronteras

3 ene 2008

Precisión


-Jacinto ¿qué hora tienes?
Jacinto hizo una mueca de contrariedad, con su mano derecha se arremangó ligeramente el brazo izquierdo hasta descubrir su reloj de pulsera. Entre los dedos índice y pulgar de la propia mano derecha abrazó el peluco, y lo miró fijamente sin cambiar el gesto de su cara. Volvió la mirada hacia José Gómez y soltó la siguiente parrafada:
-Hoy es miércoles, ¿verdad?. Todos los martes a las veintiuna horas cincuenta y ocho minutos, entro en la cocina de mi casa, que como sabes es también mi laboratorio fotográfico, me quito el reloj de pulsera y lo paro cuando el segundero marca las doce, y pongo las otras dos manillas marcando las diez en punto, dejo el reloj sobre los azulejos del fogón y enciendo la radio, emisora nacional, esperando las señales indicadoras de las veintidós horas, momento en el cual aprieto la corona del reloj para su puesta en marcha. La experiencia me dice que con esto aseguro llevar conmigo una hora casi exacta toda la semana. Ayer estaba en esta tesitura, pero la mala suerte, o quizás la ley de Murphy, me jugó una mala pasada, en el momento que estaba esperando las señales de la hora oficial, sonó el timbre de la puerta. La puerta de entrada está junto a la cocina, lo que hizo que en lugar de dejar que mi mujer abriera, lo hiciera yo instintivamente. Era una vecina que venía a contarle a mi mujer no sé que chorrada, el caso es que a mi me hizo polvo, hasta esta noche no podré tener en mi reloj la hora exacta. Por eso tengo que decirte que no puedo servirte con la debida exactitud. Ahora bien si solamente necesitas saber el momento actual con una precisión de mas menos treinta segundos, te diré que son las once y cuarto.

26 dic 2007

El Tato

Debió ser en el 2004, Rajoy hizo una frase que por lo menos parte de ella se componía de: esto no lo conoce ni el Tato. En diversos periódicos se publicaron historietas cuyo personaje central era un torero con este apodo "El Tato", cada una de estas historias se desarrollaba en distintas épocas, es decir debió haber numerosos Tatos.
Yo conocí a otro Tato, del cual nadie se hizo eco.
Sería yo muy chaval cuando un 22 de mayo, Santa Quiteria, patrona de Alpedrete, lugar de nacimiento de mi madre. En su honor, el de la santa Quiteria no en el de mi santa Madre, se festejaban dos novilladas, de dos reses cada una, en la plaza del pueblo, ya sabes palcos construidos para la ocasión, cierres con carros de bueyes, y los chicos colándonos por donde podíamos.
Nunca lo olvidaré.
Aquel Tato se puso con ambas rodillas en tierra, delante del toril, el capote tendido en el suelo, salió el bicho a la carrera, pletórico de fuerza, el novillero moviendo únicamente los brazos consiguió que la res se encelara con una de las puntas del capote haciendo que aquella carrera tomara una trayectoria circular casi completamente cerrada, de centro el propio Tato, y digo casi cerrada porque llegado el momento oportuno el Tato recogió el brazo dándole la salida. A esto mi Padre lo llamó pase de farol.
Del resto de la corrida no recuerdo más. Debió satisfacer completamente al público y a la presidencia, ya que le dieron todos los trofeos posibles. Si recuerdo perfectamente, que parte del respetable, gritaba. ¡Qué le den el Toro! y tampoco olvidaré a Ismael, uno de los mozos encargados del arrastre, no había mulillas, que desde la arena se volvió diciendo. ¡Que le den el toro, menos los cojones que son para mi!.
Debo aclarar que los novillos eran costeados por todas las familias del pueblo, y al día siguiente el carnicero repartía la carne, y por supuesto las criadillas se comían en las juergas de los mozos.
Aquella novillada fue la última en la que participó el Tato. En la semana siguiente, lo que no consiguió el novillo lo hizo un camión, el Tato iba en una motocicleta y fue arrollado. Las crónicas no especificaron quien tuvo la culpa. Yo me dije que El Tato en todo momento vivía arriesgadamente.
Te juro que en Alpedrete lloramos más de uno

Sueños


Cuando mi mujer me contaba el sueño que esa noche había tenido, yo sentía una profunda envidia. No importaba que éste hubiera sido terrorífico.
Si alguien me preguntaba por mis propias experiencias oníricas sentía tener que decir que no podía recordar nada tras despertar, a lo sumo, imágenes borrosas.

Tengo la costumbre de leer en la cama. Al menos un capítulo de la novela del momento o hasta que me vence el sueño, momento en el que cierro el libro, apago la luz y a dormir.

Por suerte la última novela que estoy leyendo es un tostón inaguantable, no digo el título ni el autor por no crearme enemigos. Digo por suerte porque el sueño me entra antes que de costumbre, tanto es así que anoche no apagué la luz, se me cayó el libro de las manos y me dormí como un leño.

Esta mañana me he despertado alegre, recuerdo perfectamente mi sueño, toda la historia ha transcurrido claramente delante de mis ojos, además en tecnicolor.
Bueno se está haciendo tarde, me voy a la cama.

¡¡ Desde ahora dormiré siempre con las gafas puestas !!

12 dic 2007

Los hermanos del Borbón

Asuntos familiares.

Últimamente se le acumulan los problemas al rey J. Carlos, El primer contratiempo, de la actual serie, se produjo a consecuencia de su visita a las ciudades de Ceuta y Melilla. Al monarca alauí le sentó fatal que Juan Carlos y señora se dieran ese baño de multitudes en plazas que considera de su pertenencia. No voy a analizar si éste es motivo justificado para cabrearse, entre otras cosas porque me importa un pimiento. Me interesa más el cariz familiar del asunto, me explico:

Allá por el verano de 1999, murió Hassán II rey absoluto de Marruecos, pasando el trono a las manos del actual Mohamed VI, el del cabreo. A la ceremonia de coronación del mismo asistió Juan Carlos. El Borbón se despachó con un discurso en el que incluyó una emotiva frase que más o menos venía a decir “Desde mi coronación, vuestro padre, me ofreció su inestimable apoyo, participándome que no dudara nunca en acudir a él siempre que necesitara de su experiencia, ya que se consideró como mi hermano mayor. Ahora es el momento de corresponder a tan preciada generosidad, ofreciéndome yo a ti como hermano mayor tuyo sin reservas”

Pues digo yo que el hermanito le ha salido a Juan Carlos bastante respondón, o tal vez es que no se creyó la frasecita, o mejor dicho, le dejó muy mosqueado, ya que tan sólo cinco meses antes, en febrero del mismo año, Juan Carlos había soltado la misma frase durante la coronación del rey Abdalá II de Jordania, tras la muerte de su padre Hussein.

Cuando aquel verano oí la frase, dicha en Marruecos, pensé que se le había traspapelado de la otra vez, ya que si anteriormente se había hermanado con Hussein de Jordania, cuya imagen, que conste que sólo digo imagen, era bastante aceptable, no ocurría lo mismo con la de Hassan, creo que conscientemente nadie en su sano juicio se nombraría a sí mismo hermano del sátrapa.

Sobre esos años pillaron a Camilo José Cela, enviando a una publicación un escrito plagiado de otro trabajo suyo fechado pocos años antes. Se le trató, con razón, de auto-plagiador. Declarar reo de plagio al rey era harina de otro costal. Si escuchamos en la cadena SER, al admirado Haro Tecglen, el comentario sagaz sobre la hermandad de Juan Carlos con Hassan.

3 dic 2007

¿Por qué nos visitan?

La primavera de 1989 la pasé en Hildesheim, ciudad de la Baja Sajonia. En sus inmediaciones está situada una de las fábricas de BOSCH, precisamente en donde además de otros aparatos se fabricaban las baterías de arranque.

Fui a Alemania para seguir un programa de aprendizaje del idioma.

Una de las etapas a cumplir consistía en trabajar dos meses en alguna de las factorías, y obviamente yo debía de hacerlo en la de baterías.

Durante esos meses tuve experiencias enriquecedoras, tanto en compañía de la gente que conocí y cuya amistad seguí cultivando, como aquellas otras que se producen internamente a consecuencia de la obligada meditación durante los momentos de inevitable soledad.

Desde mi llegada, me extrañaba comprobar, que a partir de la seis de la tarde, hora de cierre del comercio, la ciudad se quedara tan solitaria. Incluso, salvo los sábados, en los bares sólo podías encontrar personas relativamente jóvenes, alguien me dijo que el motivo de todo esto era que a las personas mayores de cuarenta años les había quedado muy arraigada la costumbre del toque de queda que duró largo tiempo tras la Gran Guerra

Gran parte del casco antiguo de la ciudad se encuentra rodeado por el cauce del río, y a sus orillas un parque, jardín casi natural tan sólo manipulado lo imprescindible para el mantenimiento de caminos y la limpieza de hojarascas. Entre este conjunto y la ciudad antigua, en armonía con el bosque ajardinado, está la muralla natural. Entonces era una vereda de unos ocho metros de anchura, en la orilla externa limitada por un seto que protegía del peligrosu terraplen de unos veinte metros de altura. La orilla interna, la que daba al casco antiguo sin protección ya que decendía hacia las calles colindantes con pendinte más suave y con un menor desnivel.

En aquella tarde me sentía en uno de esos momentos de morriña. Había salido de la fábrica, el día estaba medio nublado, gris, en fin muy aparente para la melancolía. Pues bien, en estas circunstancias, solía ir pasear por la vereda de la muralla. Desde ella observaba los tejados de dos iglesias, una gótica, Gotishe Kirche, y la otra de nombre olvidado pero con la curiosidad de que está dotada del tejado más inclinado que yo he visto en mi vida, ante su visión siempre pensaba que cuando tuvieran que realizar algún trabajo de reparación en el tejado, tendrían que contratar a un alpinista. Desde la muralla se contemplaba también el edificio dedicado a cárcel, caserón muy antiguo de fábrica de sillería y con la rara particularidad de que debería ser la única cárcel del mundo sin rejas en las ventanas, claro en realidad estaba destinada a la pequeña y local delincuencia muy escasa en aquellos tiempos y parajes, no se algún que otro escandaloso borrachín de los que merodeaban por la estación del tren.

Después de mirar durante mi paseo a estos tres edificios, y hacerme las mismas reflexiones de siempre a saber: la inclinación del tejado, la antigüedad de la gótica y las rejas de la cárcel, viendo cómo caía la tarde como aparecían los primeros luceros Venus, Sirio…. me ensimismé en otro de mis temas favoritos, la existencia o no de los OVNIS. Tan abstraído estaba que tardé en darme cuenta de la presencia de otro paseante en mi misma dirección y muy próximo a mi.

Tras un pequeño sobresalto, reaccioné saludándole, mi acento le dio la pista, y sonriente dijo ¿Español?. Le contesté que si, pero que como estaba en Alemania para aprender el idioma, estaba obligado en hablar en alemán. El hombre sonriendo me dijo, que por favor le hablara en español, pues él el alemán no lo entendía. Contrariado por lo poco que me sirvió soltar tan bien la ensayada frase y sin dejarme objetar nada empezó la siguiente conversación;

- Le vengo observando desde hace unos cinco minutos -me dijo- y apostaría una buena cerveza de trigo a que estaba Usted pensando en asuntos relacionados con la Astronomía.

- Bueno admito su sagacidad, aunque puede que le haya sido fácil esta deducción al verme mirar hacia los puntos luminosos que empiezan a hacerse patentes en el cielo. En realidad pensaba en los OVNIS. Contesté

- ¡Interesante asunto!, a mi me apasiona- dijo- Soy de los que están plenamente convencidos de la existencia de los OVNIS, y consecuentemente de la presencia de extraterrestres entre nosotros

-Yo en cambio confieso mi escepticismo. No porque piense que somos la única civilización del universo, tan sólo me apunto a los que opinan que tanto económicamente como por estadística no merece la pena que otra civilización, desde luego muy lejana, gaste tantas energías en acercarse a nosotros sin motivo ya que realmente no contactan y lo que pudieran ser avistamientos son, aunque numerosos, frutos del azar.

Poniéndose muy serio, como dando a sus palabras una solemnidad inusual, me dijo:

-Por favor, atienda lo que voy a decirle. Desde antes de los tiempos históricos nos han visitado seres de una civilización muy avanzada, siempre la misma. Ya veo que Usted ha tratado el asunto, por lo que no le haré perder el tiempo con detalles de los vestigios que estas visitas nos han dejado. Tras de lo que le voy a relatar, pensará Usted que soy un pedante, pero no sería justa esta opinión. La clave de mi exposición está en el mayor descubrimiento de Darwin: “El mecanismo de la Evolución, la supervivenvia del más fuerte, del más preparado “
La vida en la tierra ha evolucionado desde el primer aminoácido formado en la sopa marina primigenia hasta el hombre por medio de los cambios, más o menos grandes, que experimentara aquel ser y le diera alguna ventaja sobre sus competidores. Esta ley deriva en la de la supervivencia del más fuerte, de esta ley no se frenó con la humanidad. Al contrario cada vez que una parte de la misma avanza en conocimientos que le dan más poder, la peligrosidad hacia sus competidores aumenta exponencialmente.
La vida en el sistema de origen de nuestros visitantes evolucionó con un principio diferente, no se produjo el instinto de supervivencia del más fuerte, por lo que esa civilización tan avanzada no ha sido nunca una amenaza para los competidores de su misma especie ni para las demás especies que conviven con ella.
Al descubrir la Tierra y su biología, detectaron un riesgo potencial para su propia supervivencia
Entonces la vida terrestre estaba cumpliendo el primer millón de años, diríamos que en su inicio, pero la avanzada civilización visitante, tenía suficientes medios para prever como sería el futuro. Supieron con exactitud que cuando llegaráramos a evolucionar hasta una civilización avanzada, capaz de saltar al espacio, y por lo tanto sentirse competencia de ellos, su civilización estaría amenazada. Decidieron venir periódicamente, para vigilarnos.

En etos momentos ya no estamos tan lejos de poder dar el salto espacial, unos siglos, un milenio..no mucho más quien sabe. A partir de ahora Los Visitantes se dejarán ver menos, pues se han convencido de que su actuación será innecesaria, la probabilidad de que los humanos nos autodestruyamos, y con nosotros toda la vida de la Tierra es muy grande, pero no descartan la posibilidad de que el salto se produzca antes de la autodestrucción. Si esto pudiera suceder, Los Visitantes se verán obligados a traicionar su principio de respeto y nos destruirían.

Tras estas últimas palabras, anduvimos un rato en silencio, ya había anochecido, me volví hacia mi interlocutor, para decirle que le invitaba a la cerveza de trigo que me había apostado pero había desaparecido. Me fui sólo a tomar cerveza, cuando estaba acabando la tercera, sentado en la mesa del bar, pensé - si en lugar de después hubiera sido antes la cerveza que el paseo pensaría que esta historia sólo era fruto de la rica bebida- Entonces me imaginé a Darwin diciendo socarronamente:

"Vaya mi teoría es universal, hasta estos seres que nunca habían roto un plato, cuando intuyen un peligro, aunque remotamente lejano, también aplican la Ley del más Fuerte".

28 nov 2007

Quirino


Quirino San Frutos, un hombre entrañable.

Durante su infancia sufrió una enfermedad que le dejó como secuela la pérdida del sentido del olfato, quizás como compensación fue dotado de un gran sentido del humor que se manifestaba por esa chispa de ironía que escasea entre la gente.

Me contó que antes de trabajar como mozo en Desarrollos, había sido operario en Fundición. Accidentalmente un día salió ardiendo por la espalda el mono de trabajo que llevaba puesto. Al carecer de olfato no se dio cuenta del peligroso momento que atravesaba hasta que sintió en su carne la mordedura del fuego. Con buen criterio la Dirección decidió cambiarle de puesto y así es como cayó en DEP en donde se encargaba de tareas de limpieza o de realizar recados como transporte de pequeños materiales etc.


Con nosotros, Acumuladores, solía pasar algunos ratos a la hora del bocadillo, contando chascarrillos y jamás molestándose cuando decíamos aquello de ¿Donde está Quirino? -contestando inmediatamente - Debajo de la boina


Fue en el año 1966 (más o menos), no corrían buenos aires, llevábamos algún tiempo con los salarios prácticamente congelados. Entonces se pasó un escrito recogiendo firmas pidiendo a Don Emilio que revisara nuestros sueldos ya que nos estábamos quedando por debajo de los de nuestro entorno. Yo lo firmé y lo llevé para que lo firmaran los de mi entorno, por cierto que con algunas dudas, pues aunque el fondo me parecía justo, la redacción dejaba mucho que desear, en mi opinión era muy servil, casi rastrera.

Al ser la primera vez que la plantilla sacaba los pies del tiesto, el asunto le sentó a la Dirección muy mal. Que yo recuerde tomaron dos medidas:

La primera medida pretendía ser informativa en cuanto a la contestación del escrito. Se colocó una vitrina en el Comedor, con una serie de alimentos que la mujer de Don Emilio había comprado, (decían), en el mercado a un precio tal que hasta para el salario mínimo de la Empresa era una ganga. No he borrado de mi memoria el aspecto que tenía un trozo de carne de falda de vaca de color negruzco que se encontraba en la vitrina. Por supuesto la muestra produjo el efecto contrario al que se quería obtener. Alguien dijo que hubiera tenido más éxito si aquella bazofia se la hubiera comido en público quien la compró y su familia.

La segunda medida fue represiva. A todos los veteranos de entonces, que hubieron firmado la petición, se les entrevistó en Personal, y durante un tiempo se les retiró una prima voluntaria de la que gozaban por ser veteranos.


Por esta medida represiva, se agigantó mi admiración y respeto por el buen Quirino. Resultó que durante la entrevista que sostuvo con el jefe de personal, ¿Santamaría?, se le preguntó - ¿Cuanto cree que sería justo, que debería ganar usted mensualmente?.- Quirino no solía contestar directamente, en esta ocasión dijo - Exactamente yo no se cuanto debería ganar, pero pienso que el salario máximo en España no debería ser nunca mayor de cuatro veces el mínimo - No se el orden de los salarios de aquella época, pero supongamos que Quirino ganaba entonces 4.000pts al mes, Santamaría le dijo con sorna - Si usted gana 4.000pts al mes ¿entonces cree usted que Don Emilio debería ganar tan sólo 16.000pts?- Quirino no se cortó un pelo y contestó. - No señor, Don Emilio debería ganar mucho menos, él no es primer ministro

7 nov 2007

La Brigada de Empuje


La Brigada de Empuje era también conocida por Los Chinchones debido a que al jefe, del que nunca supe su nombre, le llamábamos Chinchón en honor a su lugar de nacimiento.

Aunque, posiblemente, individualmente ninguno de ellos fuera el de mayor fuerza física de la Fábrica, estoy seguro de que no se podría formar entre los indivíduos de la Compañía, otro grupo de cuatro hombres que les superaran en fuerza.

En los Juegos Deportivos Sociales, particular miniolimpiada de Fábrica Madrid, que todos los años celebrabámos antes de las vacaciones de verano, en la modalidad de tirar de la cuerda fueron insuperables. Todos los años se llevaron la medalla de oro. Recuerdo la ocasión en la que eliminaron a Aeronáutica, el equipo que les dio más guerra. El puntal de los aeronáuticos era Francisco Domínguez, más conocido por Paco el Largo, quien se ató a la cuerda para evitar soltarse y resistió los embites de los Chinchones mientras que sus compañeros agotados iban abandonando la cuerda, al final fue arrastrado, lo que no supuso humillación, ya que todos nosotros le felicitamos sinceramente.

Bueno me estoy yendo por las ramas, tengo que escribir sobre los Chinchones, a Paco ya le llegara su turno, pues con él sólo se podría llenar un libro.

La característica que destaco de Los Chinchones es la de constituir un verdadero equipo,nunca les veías deambular por separado, siempre en grupo, tanto desarrollando su labor como en los momentos de descanso en la fábrica o fuera de ella. Su aptitud en el movimiento de máquinas, muebles y demás enseres era incuestionable, no ya por lo bién que utilizaban su fuerza física sino tambíen por su evaluación de las posibilidades de ocupación de espacios. Viéndoles bajar una escalera transportando un banco de pruebas de baterías, podías negar el principio ese que dice que dos cuerpos no pueden estar al mismo tiempo en un punto del espacio. Las puertas se ampliaban milagrosamente cuando tenían que pasar por ellas una determinada máquina. Y en el manejo de la carretilla (El Fengüich), para Basilio no existían secretos. Sus funciónes no se limitaban al ámbito de Fábrica Madrid, iban a cualquiera de los centros de la compañía donde solicitaran sus servicios.



Fuera de su profesión, el grupo entero se aficionó a la búsqueda y posterior degustación de setas. Para este menester hacían periódicas salidas a la Sierra Madrileña pero tambien, como conocián cada rincón de la fábrica, de las zonas ajardinadas obtenían periódicamente unas cuantas setas de diferente especie según la época. En cualquier caso ante dudas sobre si tal ejemplar era o no comestible, consultaban con algún experto micólogo de los que había varios entre los compañeros de fábrica.


Uno de estos expertos fue, y sigue siendolo, mi hermano Eduardo. Cuando los Chinchones traían algún ejemplar, no sólo les comentaba sobre sus condiciones culinarias, sino que ampliaba la información con los datos que caracterizaban a esa especie y como distinguirla de otra que se le parecía pero que pudiera tener su ingestión fatales consecuencias. Así pues los Los Chinchones ampliaron la gama del producto a recolectar.

En esta gama entró la Rúsula relativamente abundante, pero con la particularidad de que la mayoría de los ejemplares tienen un sabor muy picante. Los que cogen esta seta suelen, antes de echarla a la cesta, pellizcarla para saborearla en crudo y rechazarla en el caso de ser de las picantes.


Una tarde, después de la jornada laboral, estaban los Cinchones degustando una cazuela de setas, de su cosecha, en el bar Los Cinco Hermanos. Se trataba de Rúsulas. llegó Eduardo y le ofrecieron que tomara una pinchada, como es de suponer eran picantes. Mi hermano las calificó de incomibles, pero claro Los Chinchones seguían comiendo pues ninguno de ellos era hombre que se echara atrás.







26 oct 2007

Silvestre


En el apartado del Cura, ya dije que en la Escuela también fue obligatoria la asignatura de Política. También se llamaba Formación del Espíritu Nacional. En realidad no conozco a nadie que creyera haber recibido algún beneficio de ninguna clase por haber recibido esta seudo formación.

Mi amigo el condiscípulo Xxxx, sacaba en esta asignatura unas notas excepcionales. Hace poco me confesó que contestaba a las preguntas como le venía en gana, pero que no olvidó nunca en la antefirma el saludo de “viva franco y arriba España”

En mi opinión, el Sr. Silvestre era un pobre diablo sin ninguna formación. Con el tiempo descubrí que trabajaba en una especie de almacén del frente de juventudes, donde se encargaba del material deportivo. Allí controlaba a quién se prestaba unos esquíes o una tienda de campaña. Me imagino que cuando la Escuela solicitó al organismo pertinente un profesor de política, en dicho organismo tiraron de la persona más desocupada.

Sus clases no tenían el más mínimo interés, y de hecho en mi curso nos turnábamos de dos en dos para entretenerle mientras que los demás se dedicaban a otros menesteres, incluso a asuntos que podíamos llamar positivos como pasar apuntes de otras asignaturas.

Siempre me extrañó en este personaje que nos tratase de Ud., en el primer curso éramos chavales de catorce o quince años, y él fue uno de los pocos profesores que lo hacían, la extrañeza estaba en que entre los falangistas no se usaba el Ud, por lo que en su caso era altamente contradictorio por partida doble.

En segundo curso, cierto día llegó el Sr. Silvestre sin su sonrisa bobalicona, estaba muy serio, y preguntó muy ceremoniósamente: ¿conocen Udes. La Ley X?. Por lo visto era una de las que el Régimen denominaba como Fundamentales. Nosotros nos mirábamos desconcertados y negábamos ingenuamente su conocimiento. Silvestre muy indignado nos echó una bronca fenomenal. Para él era insólito que unos estudiantes que aspiraban a ejercer puestos de responsabilidad en el futuro, desconocieran, en el presente, una ley tan importante. Después de más de diez minutos de aguantar el rapapolvos, Fernando Matey le pidió, con amanerada humildad, que nos explicara la Ley para no volver a caer en tan imperdonable ignorancia. De forma inmutable Silvestre contestó que de acuerdo, que en ese momento él no recordaba bien la Ley pero que para la próxima clase se la traería preparada.
Sin más comentarios
JLMejuto

Parrondo

Parrondo era el responsable del almacén de papelería. De profesión encuadernador, y como responsable de su sección creo que era muy eficaz. De aprendiz varias veces fui por mandato de Don José a por el material de papelería, folios, cuadernos, bolígrafos etc.. Como no llevaras los vales con todas las firmas no había forma de que te despachara ni una simple mina para el compás. Además en Papelería estaba la máquina de copias a “ciclostil” esa máquina que en los buenos tiempos se llamaba “vietnamita”, por lo que Parrondo tenía que relacionarse con la mitad del personal de oficinas y por su rigidez se convirtió en el terror de las secretarias y de los aprendices. Nadie en la Escuela aceptaba con agrado estos encargos de Don José
Tenía Parrondo una salud precaria, era bastante miope, por su basta sordera se veía obligado a usar sonetone, llevaba un chaleco ortopédico, y lo que más destacaba de su personalidad era su gangosidad, lo que era motivo de imitaciones y burlas. Yo llegué a creer que era gangoso porque a los demás nos oía como gangosos, de hecho en algunas ocasiones, cuando yo hablaba con él lo hacía imitándole gangoseando nunca tuve quejas de él por ello

Cuando empecé a escribir sobre Parrondo me dije “vaya mina”. Las anécdotas que sobre este compañero se contaban eran numerosísimas, he llegado a pensar si no eran leyendas fabriles, a la manera de lo que se llama leyendas urbanas. Por eso me he propuesto contar solamente lo que yo se de primera mano por haber sido testigo de ello

En cierta ocasión estábamos al sol varios compañeros fumando un cigarro, esperando el toque de sirena para empezar el trabajo de la tarde. Vimos aparecer a Parrondo y al amigo Blázquez, de Compras, se le ocurrió que cuando llegara a nosotros Parrondo, gesticuláramos como si estuviéramos conversando pero sin emitir sonido alguno. El fin de la broma era hacerle creer que su sonetone se había quedado sin pilas. Así se hizo, el aparato constaba de tres partes diferenciadas, el pingajillo de la oreja, el cable y la cajita con los mecanismos la cual a llevaba situada en el pecho por debajo de la camisa. Al no oírnos metió la mano por debajo de la camisa para girar el mando del volumen, al no obtener resultados positivos empezó a golpear la cajita con bastante mal humor, hasta que alguno de nosotros no pudo contener la risa. Por supuesto empezó a insultarnos no olvidándose de nuestros progenitores

Era Vox Populi que Parrondo había ejercido con eficacia la labor de Presidente de su comunidad de vecinos e incluso de su mancomunidad. Se decía que era muy conocido en organismos oficiales y sobre todo en las oficinas del Canal de Isabel II, donde se le temía por los escándalos que acompañaban a sus protestas. De hecho se decía que cuando aparecía en cualquier cola donde iba a realizar alguna gestión, si el responsable del negociado se daba cuenta, mandaba a por él y le atendían lo más rápidamente posible para evitar que soliviantase a los pacientes ciudadanos que esperaban la cola.
Basado en esto le planteé un problema que teníamos en mi Comunidad. Resultó que las cámaras del supermercado del bloque hacían un molesto ruido que impedía el sano descanso nocturno de los vecinos del primero. El dueño del establecimiento no se venía a razones. Parrondo me dio la solución aconsejándome la realización de la denuncia en el organismo adecuado. El problema de nuestra conversación estuvo en que el final de su exposición no lograba yo entender. “ieenen e oner una apa de ocho” . Entendí que tendrían que poner debajo de las cámaras una capa de ocho, y le preguntaba ¿de ocho qué? ¿Hojas, milímetros o qué?. Parrondo repetía una y otra vez lo mismo, yo sinceramente no entendía, él se enfadó violentamente, y al fin comprendí que se refería a una capa de corcho. Me disculpé y cuando solucionamos el problema fui a contárselo con agradecimiento lo que le agradó mucho
JLMejuto

La máquina de café

No crea el lector que me inspiro en el programa de la TV “Cámara Café”, en verdad creo que el artefacto merece un lugar entre los personajes de la gran familia. Ha sido el punto de encuentro durante las pausas y en algunas ocasiones incluso punto de continuidad del trabajo, a veces teníamos que decir, o nos decían, “Deja ese asunto, estamos en el momento de pausa, prohibido hablar del curro”.
Tanto era así que en mi primera época como responsable de Experimentación Acumuladores, recuerdo que la máquina de café se convirtió en punto de encuentro con mi jefe el Sr. Gallego. Éste era un gran hombre, y un hombre grande, medía dos metros de altura creo que en toda la historia de FEMSA nadie superó este record, pero si digo que era un gran hombre es por que su humanidad superaba con creces a su altura.
Desarrollos, entonces se llamaba Dirección Estudios y Proyectos, estaba situado exteriormente a la fábrica en la esquina de las calles Argos y Albarracín pero Experimentación Acumuladores se ubicó en el extremo opuesto de la fábrica limitando con la calle Albasanz. Cada vez que Gallego me tenía que comunicar algo en persona, yo debía atravesar la fábrica. Gallego se apiadó de mí y siempre que era posible me citaba en una máquina de café situada a mitad de camino. Me invitaba a un café y me trasmitía las novedades, él doblando el espinazo y yo estirándome lo que podía. Esta situación, un tanto cómica, era después motivo de burla, muchas veces oí aquello de; el punto y la i.

Todos recordaremos las veces que la máquina de café se tragaba nuestro dinero sin cumplir con su misión, nos cabreaba cuando por fallo no salía el vaso y veíamos como se perdía nuestro café, o cuando no nos daba el cambio y aunque el personal encargado de su mantenimiento nunca se negaba a resarcirnos de las pérdidas, tenías que estar pendiente de hacer la reclamación cuando dicho personal venía a cargar la máquina, lo que complicaba la reclamación por lo que la mayoría de las veces se daba por perdida la consumición.
He de decir, no sin rubor, que en cierta ocasión, la máquina situada en Desarrollos se quedó con la puerta a medio cerrar, y con tan sólo meter la mano por la rendija se accedía a un botoncito que ponía en marcha el mecanismo expendedor, invité con este procedimiento a unos cuantos colegas.

De todas formas lo que voy a contar a continuación es el verdadero motivo que me ha inducido a tratar a la Máquina de Café como un personaje de la gran familia:
Fue un año de la década de los setenta, por algún motivo, quizás alguna homologación de baterías, tuve que quedarme a trabajar en agosto, y coger las vacaciones en septiembre. Mi colega Antonio Jimeno también se vio en las mismas circunstancias.
Resultó que la ambulancia del botiquín se había quedado sin batería por segunda vez en pocos días, y el responsable del servicio vino a pedirme ayuda. La vez anterior solucionamos el problema cargando la batería
Le comuniqué a Antonio que me iba al Botiquín, por si alguien preguntaba por mi, aunque añadí que como tenía que buscar el motivo de la descarga de la batería no estaría demás que me acompañara, ya que entre los dos podríamos buscar mejor el posible cortocircuito o el consumo eléctrico no deseado.
Me dijo que como ya había pasado la primera semana de agosto nuestra máquina de café, la de Desarrollos, estaba vacía, y que sin el café de la mañana él no podía pasar por el WC, llevaba ya cuatro días con molestias intestinales.”Te acompaño a solucionar el problema de la ambulancia y de paso que en el Botiquín me den algo para solucionar lo mio”
Llegamos al botiquín, yo saque un polímetro para buscar la avería y en ese momento apareció un operario de la tercera planta con un vaso de café en la mano, Jimeno le preguntó ¿De dónde has sacado ese café?, de la máquina que hay en Mto contestó el operario. Jimeno se fue corriendo, volvió a los quince minutos, diciendo con una cara de satisfacción: Ya he cagado. Yo le dije: Ya he encontrado la avería, resulta que debajo de la camilla hay un piloto que se ha quedado conectado.
Volvimos a Desarrollos contentos de haber cumplido nuestros deberes. Desde entonces tuve un gran respeto por la máquina de café y me juré que aunque otra vez se dejaran la puerta abierta no volvería a timarla.






JLMejuto

Don José, el Polaco

Don José Wirwa, héroe partisano en la Segunda Guerra Mundial, con grado de Coronel.
Antes de la invasión nazi, era Catedrático de Historia Polaca, rector de Universidad, no se si la de Varsovia.

Era un hombre profundamente religioso, católico, motivo por el cual aún siendo un héroe luchador contra los invasores de su país, pasó a ser del bando opositor al régimen establecido en Polonia tras la guerra.
Se exilió en España, cayendo en nuestra Escuela, no se exactamente cómo denominar su puesto, hacía de todo:
Los partes de clase
Imponía el orden cuando faltaba un profesor. ¡ Méeejuto a pasilio !
Emitía las calificaciones mensuales
Recogía el enterado de las mismas.
Se encargaba del material…


Y...escribía un libro muy gordo, sus memorias. El mejor recuerdo que de él guardo, son las historias sobre sus hechos de guerra, nosotros sentados alrededor de él, en silencio admirativo, escuchándole en aquel mal castellano que quizás por ello adquirían mayor valor al obligarnos a aumentar la concentración. . .


Si antes he definido a Cerrolaza como al padre de todos los aprendices, a Dn. José, también por su actitud protectora, le otorgo el título de tío, pues el de madre podría tomarse a cachondeo.

Ni Don José se libró, de ser víctima de nuestras bromas: En clase de Prácticas de Electrónica, bajo la dirección del mayor de los hermanos Valero, montamos una pequeña emisora de radio, dos de nosotros se fueron al despacho de Dn. José, con una radio a transistores, asegurándole que por una emisora local estaban hablando de él. Desde la clase de electrónica emitimos un comunicado hablando de Dn José contando alguna de sus hazañas. No recuerdo que pasó cuando se dio por enterado de la farsa

Itero mi gran respeto hacia este hombre, por eso me sentí muy mal el día que le fallé, por la cara que puso pienso que a él, mi fallo, le sentó peor. Resulto que en el año 1960 le pedí permiso para faltar un par de días, habían venido mis primas y sus maridos de Francia a pasar unas vacaciones. Me comentó si podían hacerle el favor de llevar un paquete a Francia para su hijo que residía en París. Yo lo consulté y mis familiares me dijeron que si. Dn. José me preparó un paquete monumental, fundamentalmente compuesto de ropa. Cuando lo vieron mis primas se negaron a llevárselo y yo se lo devolví a Dn. José muerto de vergüenza al soportar la frase equivalente a lo prometido es deuda.

Enfermó de cáncer, el final de su vida lo pasó ingresado en un sanatorio por Valdelatas, nunca le faltó una visita de los aprendices, y cuando murió fue enterrado en el cementerio Polaco de Paris. Hasta la frontera francesa acompañaron al coche fúnebre, y a su hijo, los compañeros Antonio Pérez Gutierrez, Enrique Navarro y Julian Moreno, aunque calladamente, siempre les he agradecido este acto de representación de toda la Escuela.

JLMejuto